
Pese a las declaraciones oficiales las escuelas en Chubut no están en condiciones. Es el caso, al menos, de Puerto Madryn. Quienes concurren a la escuela 162, «Rosa de Corea», serán reubicados en la escuela 124 cuyos alumnos estrenarán edificio nuevo. «Tenemos una matrícula de 325 estudiantes», le dijo Fernanda Sánchez, la directora del turno tarde, del establecimiento educativo, a La Namunkurá. La escuela «Rosa de Corea» tiene 37 años y está en uno de los sectores mas postergados de Puerto Madryn. Las obras comenzaron en enero y estarían finalizadas en mayo. Dato curioso: el tradicional cartel que indica qué firma es la responsable de la construcción, y cual es el monto de erogación, fue instalado recién este miércoles 2 de marzo.
Quienes concurren, como estudiantes, a la escuela Rosa de Corea todavía no han comenzado las clases independientemente del paro de docentes que decretó ATECH, una de las entidades sindicales. Es que el establecimiento, ubicado en la zona norte de la ciudad, no está en condiciones de albergar a 600 alumnos que asisten diariamente en dos turnos.
Tras «barajar» opciones en espacios cercanos a la escuela como ya ha sucedido en otras oportunidades, en los últimos días se definió que los alumnos sean reubicados en la escuela 124, ubicada en inmediaciones del Golfo Nuevo. Desde el ministerio de educación no se comprometieron a solucionar la movilidad sabido es que -históricamente- los pedidos de vacantes se realizan por radio geográfico.
Vale destacar, asimismo, que quienes estudian en la escuela 124 pasaran a ocupar las nuevas instalaciones, las cuales el año pasado fueron sometidas a inspecciones ya que se habían detectado pérdidas de gas. Otro aspecto: el tradicional edificio de la escuela 124 está parcialmente utilizable, también por defectos edilicios.
Las «reubicaciones» en materia escolar, en Puerto Madryn, se han transformado en una constante. Desde que se pronunció la crisis educativa en Chubut -ya son 6 los años en que no se comienza, en forma regular, el ciclo lectivo- al menos estudiantes de las populosas escuelas 222 y 46 debieron atravesar por esa circunstancia. Con aditamentos: algunos de los espacios elegidos -sucedió el año pasado con niñas y niños de la escuela 46- son peligrosos para quienes concurren » a la escuela». Como ejemplo, un local sobre avenida Muzzio a metros de donde transitan raudamente diversos vehículos.
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