Chubut| Aguas| Comité de cuencas| Cuál es su realidad actualmente

Desde el IPA (instituto provincial del agua) aducen la importancia de los comité de cuencas en Chubut. Son 6 que se han conformado en los últimos 15 años a partir de una ley. En una reciente nota de archivo (ver portal notas anteriores) el presidente del IPA, Gerardo Bulacios defendió el desarrollo minero en la meseta. Aunque también subrayó la importancia de los comité de cuencas hídricas. Pablo Rimoldi, investigador del Cenpat, en diálogo con www.lanamunkurá.com se refirió a la actualidad de dichos espacios. El científico habló del trabajo en el río Chubut, en la meseta. También sobre el reciente edicto que permite la utilización de aguas públicas para Minera Argenta en Gastre y en Telsen: “El edicto es una señal que hay movimiento. Pero no está describiendo la comercialización. Puedo contar sobre la experiencia en Australia que genera el 80 por ciento de la bauxita para Aluar. Allí se trabaja en conjunto”, sintetizó Rimoldi.

“El grupo técnico es del comité de cuencas del Río Chubut. En 2013 se rubricó un acta que tuvo un paso previo en 2006 con el referendo de la legislatura. La ley del 2004 era muy moderna y fue el origen de los comités que se generaron en Chubut (6). Hablamos de comités de la misma provincia que es diferente a lo sucedido en otros lugares en donde comparten hasta 5 provincias un mismo comité (en el caso del Río Colorado son 5)”

Archivo. Datos sobre el trabajo de los equipos técnicos: http://www.repositorio.cenpat-conicet.gob.ar/handle/123456789/533

Qué es una cuenca: “Una cuenca es unidad geográfica funcional en donde el agua escurre hacia el mismo sitio. Hay que diferenciarla del agua superficial de la subterránea que no dibuja al mismo circuito de cuenca que la anterior. Los Ríos Chubut y Senguer son los que alimentan a mayor cantidad de población. Las otras cuencas hacen que el agua sea abundante. El comité está compuesto por el instituto Cenpat-Conicet, la universidad de la Patagonia, el INTA y reciente se unió la UTN. Los organismos técnicos nacionales tienen un lugar en el consejo del comité de cuencas. El primer representante fue Miguel Pascual, técnico de la provincia. En ese momento -2012- se nota que hace falta una mejor gestión de los recursos hídricos. Las capacidades entre los 4 organismos es un auxilio importante para la provincia y las municipalidades”

Pablo Rimoldi fue autor junto con otrxs integrantes de 3 proyectos: “Relevamiento y clasificación de tierras para la planificación de uso sustentable en el valle medio del Río Chubut mediante el uso de imágenes satelitales”, “Memoria del Primer Encuentro de Actores Territoriales de la Cuenca inferior del Río Chubut, Trelew, 24 de abril de 2019” y “Análisis de Factibilidad de Fondo Agua Cuenca del Río Chubut, Argentina”.

Historia(el rol político entre 1947 y la privatización menemista): “Agua y Energía fue un organismo que marcó rumbos y soberanía. El país tenía una dirección y capacidad técnica para trabajar con su agua y distribución de energía. Desde hace 25 años se perdió esta capacidad. Cuando se transfieren los recursos a la provincia no tenían los equipos adecuados para ejercer ese trabajo. Brasil y México no han descentralizado el manejo de sus aguas. En Chubut manejaba el dique Ameghino y los riegos del valle. Puede haberse elegido definir distribuir esas unidades de negocio. Hay países como Chile que tienen un mercado de agua. Aquí se administra desde el 94′ desde las provincias y el bien sigue siendo del Estado”, recordó Rimoldi.

Comités de cuenca, hoy: “Me preocupa que se perdieron las reuniones de los comités. En la meseta intermedia toda la obra debiera aprovechar la información técnica y experiencia del comité de cuenca. El año pasado nos reunimos con (Gerardo) Bulacio -presidente del IPA- para solicitar información sobre el impacto ambiental que debería haber estado para marzo de 2019 no fue difundida o no se hizo. Hay que tomar decisiones del uso del agua. En el río Chubut podíamos extendernos hasta 35 mil hectáreas y esas son definiciones que debe ofrecer el IPA y que todavía no lo hace”, explicó Rimoldi ante el pedido del docente Juan Pablo Nievas quien realizó la nota en Radio Escuela Namunkurá.

“En un encuentro que tuvimos hace poco tiempo hablamos sobre la gobernanza y las gobernabilidades que para algunos son sinónimos. Uno sería el estilo y el otro el resultado. En esa gobernanza habría que abrir a los actores en mayor cantidad posible que es el objetivo del comité de cuencas. Si bien había que mejorar la representatividad. Teníamos un grupo de 35 pero en donde la proporción del estado-privado era 80-20. Hay que caminar hacia la proporción. Además los comités son consejos consultivos”, manifestó el científico sobre los criterios de gobernanza y gobernabilidad.

Recurso agua y su administración: “La provincia es la administradora del recurso y el IPA es la herramienta como autoridad de aplicación. El IPA podría manejarse a su antojo. Tiene las estructuras como para hacerlo pero los comités de cuenca, a través de sus estatutos son consejos consultivos y no resolutivos. No cuentan con recursos. Para resolver sobre una obra debería contar con ello. Los comités de cuenca podrían ser el brazo que sirva a los municipios”, detalló Rimoldi.

“Aquello que puede entregar el grupo técnico es el aporte del conocimiento científico que es desconfiado por naturaleza. El monitoreo de los recursos es fundamental para sus manejos: caudales, períodos estacionales. Hay ejemplos como en San Juan que tiene permisos de uso que han quedado sobre dimensionadas con el caudal que cuentan. El grupo técnico está trabajando en la ingeniería verde. Evitar que ante cada lluvia llegue miles de toneladas a nuestros ríos a niveles como en 2017, por ejemplo. Estamos trabajando en deficiencias de riego en el valle porque ante la amenaza del cambio climático que nos dice que podría faltar agua de aquí a 50 u 80 años, hay que usarla con eficiencia. También hay que trabajar con la gente para tomar mejores decisiones y darle funcionalidad”, desarrolló sobre las tareas que realizan los equipos técnicos en la región.

“Las aguas subterráneas han sido poco estudiadas. Iniciamos el proyecto del mapa hidrogeológico con las cuencas del Sacanana y de Gastre. semi confinados -entre medio de dos capas- y el confinado que son aguas viejas que pueden tener mucho contenido de metales y no tienen ninguna recuperación. El agua que bebe la gente de la meseta proviene del acuífero libre que, estando, a 40 metros no tiene la carga de sales. Muchas vertientes se perdieron hace 7 años atrás y no se han recuperado”, argumentó sobre el detalle de las aguas en la zona de la meseta.

Minería en la meseta: “Voy a hablar desde mi opinión. En las cuencas petroleras tenemos un ejemplo de minería. Recuerdo haber ido a un campamento petrolero. hace 30 años, y encontrarme con derrames de petróleo. Hoy en los campamentos petroleros es otra historia. Está relacionada a certificaciones que deben presentar las empresas ante el banco mundial. Esto se podría hacer con la minería. En lugares en donde no haya lugares de circuito hídrico. El problema no es la sustancia que utilizaría sino que van a pulverizar rocas en 20 años que podría haberlo hecho la naturaleza en 2 mil años. Ese efecto no lo sabemos. Para eso necesitas de un ciclo hídrico muy importante en el lugar si lo haces con los cuidados se podría hacer. Me preocupa que no podamos dialogar. Se llegó a una etapa de fundamentalismos en donde no se puede discutir. En Esquel no habría que ir con la minería aunque la gente de Esquel no podría diversificar a toda la provincia esa consulta. Ahí tomar las mejoras decisiones para el conjunto”, sostuvo el investigador.

“En los 90 hicimos una gira por Australia cuyo 80 por ciento de la bauxita que utiliza Aluar es de ese país. Han acordado lugares en donde trabajar y cómo hacerlo con la gente del lugar. Llegaron a acuerdos razonables. Deberíamos imaginarnos una posibilidad así. Tenemos ejemplo para mirar como Santa Cruz, La Rioja, San Juan y Mendoza. Observar qué efectos tuvo en la gente del lugar. Si dejó beneficios y debatir si nos conviene o no. No necesitamos venderlo todo junto y tener en cuenta qué nos queda. No me asusta la minería sino que no nos podamos escuchar”, añadió.

“El edicto es una señal que algo se mueve pero no está habilitando la comercialización”, concluyó Rimoldi.

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