Domingo Namunkurá: Juzgado de familia suspende la responsabilidad parental de docente implicada en abuso sexual

Mientras se aguarda por la instancia penal para el próximo 25 de marzo, una causa paralela, de la justicia de familia dictimó la suspensión de la responsabilidad parental de la docente, Bárbara de Cristófano, acusada de abuso sexual agravado. El fallo que consta de 16 páginas tiene en consideración las declaraciones de profesionales que actuaron en Puerto Pirámides, en Madryn y en la localidad bonaerense en donde vive el menor actualmente. La suspensión está añadida a la causa penal si bien se había solicitado la privación de la responsabilidad parental de De Cristófano. En la sentencia que remarca autores y variada jurisprudencia surge, entre otras cosas, las contradicciones de quienes actuaron en el ámbito penal y familiar contando, prácticamente con la misma información. ¿Habrá una investigación posterior al accionar de los representantes de las justicias y peritos que pudieron hacer naufragar la denuncia por abuso sexual agravado? ¿Tendrán en cuenta estas determinaciones sectores como el ámbito legislativo local pre-ocupado en situaciones de abuso sexual infantil pero demostrando una alarmante falta de información sobre el tema?

La jueza de familia Fernanda Palma resolvió suspender la responsabilidad parental de Bárbara De Cristófano, docente de nivel inicial, acusada penalmente de “abuso sexual agravado”; en una reciente decisión tras dos años de litigio, prácticamente en paralelo a que se efectuaba la instancia penal a cargo de la jueza Stella Eizmendi quien determinó, en abril del año pasado que el expediente iniciado en el Ministerio Público fiscal con el N° 56770 fuese elevado a juicio oral, el cual comenzará el próximo 25 de marzo en los tribunales de Puerto Madryn.

Si bien la solicitud de la parte demandante pedía la privación de la responsabilidad parental de la madre del niño que explicó en dos oportunidades en Cámara Gessel que fue abusado por su madre, la pareja de ella y varias personas más; la jueza Palma, a cargo del juzgado 1 de Familia estipuló como fallo la suspensión de la responsabilidad parental del menor que se encuentra a cargo de su padre y que, actualmente reside en la provincia de Buenos Aires.

Es decir que para este fallo se tuvieron en consideración las manifestaciones, exámenes, pericias y controles médicos de profesionales de Puerto Pirámides, Madryn y Buenos Aires: el fallo de Palma se amplía extendiendo la responsabilidad del padre del menor, actualmente con quien vive, para que prosiga con los tratamientos psicológicos correspondientes y sea el vínculo de la relación del menor con sus hermanos, frutos de la relación de la madre con su actual pareja, quienes están previos a subir al estrado por la causa penal de abuso sexual agravado. Otro aspecto que hace la sentencia es que el grupo familiar también participe de tratamientos piscológicos.

Cuando las paralelas se tocan

Si bien el fallo de la jueza de familia tiene aristas propias en cuanto a su investigación en donde intervienen protagonistas que no formaron parte de la denuncia iniciada en noviembre de 2016 en el ámbito penal con el expediente del Ministerio Público Fiscal 56770, la magistrada atiende varios aspectos que sí hacen a la causa que tuvo a cargo en su etapa instructoria la Dra. Eizmendi y que, sin embargo fue desechada como prueba por el propio accionar de la fiscalía representada en las Dras. Angélica Cárcano, Alejandra Hernández y el jefe de fiscales de Puerto Madryn, Daniel Báez.

Por ejemplo, la médica Nélida Gambandé, contratada por el hospital Andrés Isola para trabajar en casos de ASI (Abuso sexual infantil) expresó en su declaración lo siguiente: Reconoce la pericia agregada a fs. 207/212 en donde participó junto con el doctor González, expresando que allí quedó confirmada la existencia de abuso sexual, siendo los indicadores la ausencia de pliegues total en las zonas superiores e inferiores del ano, ausencia total de tonismo y de fuerza para cerrar el esfínter, y presencia de materia fecal. Reitera que todos éstos son signos patognomónicos de una violación y que no pueden deberse a otro factor, porque ninguno trae incontinencia y la incontinencia es un factor muy importante. …”los pliegues anales no pueden desaparecer por rascado, desaparecen con las penetraciones, y que esto, como fue aparentemente crónico, en algún momento tuvo que haber habido una lesión en el ano, porque un pene en el ano de un chico es importante, y la cicatriz es la ausencia de los pliegues”.

Contrasta esta apreciación con las evaluaciones de profesionales que citaban una posible causa de celiaquía o parasitósis, siendo la médica Gambandé, contundente:…”que ninguna de éstas trae incontinencia, pueden traer picazón, lastimaduras, pero no desaparecer totalmente la elasticidad del esfínter anal”. Y agrega que “con respecto a la antigüedad de las lesiones que observaron, manifiesta que no son recientes y que no puede determinar el tiempo, pero no son lesiones de hace diez días, si fuera agudo estaría lastimado, irritado. Con relación a los pliegues anales relata que si es una violación se vería una disminución de aquellos, pero cuando es algo crónico y reiterado puede observarse una ausencia de pliegues, y que en el caso eso fue muy característico, muy de libro, muy fácil de describir, muy evidente y no tuvieron duda al respecto, reiterando que no tuvieron dudas…”

Otro dato revelador es el que aporta la licenciada Estela Sánchez, quien intervino en la segunda instancia de la causa penal en calidad de perita -fue quien participó de la segunda Cámara Gessel- quien tuvo una postura muy opuesta a las licenciadas Silvia Sarubinsky y Mariana Pastor quienes en la primera declaración del menor en Cámara Gessel habían llegado a la conclusión que el niño estaba relatando un “cuentito”.

Sánchez en sede del juzgado familiar, dijo: “Intento manifestar con estas expresiones que ambas Personalidades tanto la del Sr. Morón como la de la Sra. De Cristófano, son personalidades con fuertes desajustes internos – con fallas a nivel de los controles impulsivos- con modalidades de actuación de estilo psicopático (que ocultan detrás de falsos andamiajes neuróticos)”.

¿Cómo intentó defenderse la docente denunciada?

Aquí valga una postura absolutamente subjetiva pero que amerita, tal vez, algunas respuestas en cuanto al por qué de lo engorroso de una causa que tiene ribetes especiales.

La defensa en materia penal de la pareja De Cristófano-Morón es atendida por el penalista Dr. Néstor Gabalachis mientras que en la instancia de Familia, el Dr. Rafael Saliva fue quien asumió el patrocinio de los acusados.

Para quienes manejan medianamente la información en el ámbito judicial de la zona y de la provincia, tal vez, se sabe que los honorarios de ambos abogados son elevados para quienes no cuentan con recursos extraordinarios: Gabalachis suele ser el abogado penal de temas ligados a la corrupción y al narcotráfico mientras que Saliva es, entre otras tareas, histórico abogado de la empresa Aluar.

Algunas de las pruebas otorgadas por la defensa tienen que ver con otro representante de la justicia oneroso y polémico. Y con una particularidad. Al mismo tiempo que la defensa objeta la condición de Gambandé como idónea en la materia ofrece como dato la presentación del Dr. Mariano Castex, oriundo de Buenos Aires quien, entre otras representaciones legales tuvo la de Fabián Tablado (autor de la muerte de Carolina Aló producto de 113 puñaladas), la del empresario Héctor Conzi quien mató a un joven e intentó pasar por inimputable, en la muerte de García Belsunce y en el caso Nissman.

No falta tampoco como coartada las firmas de Sarubinsky y Pastor, peritas licenciadas en psicología que adujeron en la primera Cámara Gessel que el menor relataba un guión inducido por el padre, denunciante en la causa. De Cristófano resalta el encono que tienen hacia ella su ex marido y explica que en 20 años como maestra jardinera jamás tuvo ningún problema. También hace hincapié en las cantidades de deposiciones del menor que podrían producir una lesión anal lo cual es desmentido por la médica Nélida Gambandé (ver más arriba).También coteja como argumento que debería investigarse el entorno paterno ya que el menor convive con ellos desde antes de la denuncia penal realizada en noviembre de 2016.

Vale destacar que por la causa en el juzgado de familia prestaron testimonio o fueron partícipes con variados informes, al menos, 11 profesionales de la psicología.

Entre sus párrafos, la jueza Fernada Palma cita a Eva Giberti: “Eva Giberti se pregunta, siguiendo a Jacques Donzelot- en su obra la policía de las familias-, de qué manera se pasa del vínculo a las relaciones existentes. Deja así sentado que vinculo no equivale a relación. La concepción psicológica de vínculo, aludiría a las significaciones de los otros – o del otro- con quien establecemos la vinculación “las significaciones que crean los otros respecto de nosotros como interlocutores”.

  1. Una vergüenza el dictamen de la “justicia”. Deberían sentir asco por cubrir semejante atrocidad y querer dar vuelta las cosas con las pruebas forenses.
    Que sea maestra jardinera no la define como persona, y menos qué menos en el ámbito privado, donde suelen suceder los abusos más grotescos! Repudiable!!!!

  2. Es increíble! Hay que seguir luchando contra la impunidad, y lo que dice la medica forense es lo que va a triunfar pues es la verdad. Carcel para los abusadores y cómplices

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