
Un cabo de apellido Flores, de la comisaría cuarta de Puerto Madryn, podría ir a juicio por vejámenes en perjuicio de un menor de edad. El viernes pasado se realizó, vía zoom, la apertura de investigación, por un hecho sucedido en junio de 2020. En la audiencia se presentó como querellante la Defensoría Pública. La jueza de garantías, Patricia Reyes, determinó 6 meses para la recolección de pruebas. Podría haber más policías involucrados. «Advertimos que tenía un hematoma en la nuca y, también nos contó que vomitó tras haberle pegado en el estómago. A quien estaba con él le hicieron limpiar ese vómito», le contó Pedro González, papá del menor, a La Namunkurá.
«Mi hijo me pidió permiso para ir a jugar a la play con un amigo. Cuando él se va me quedé tranquilo que estaba cuidado. Al otro día me llaman a la puerta de mi casa, y me informan que mi hijo quiso abrir un auto. Que debía ir a buscarlo a la comisaría- cuarta-. Subimos al auto y lo noto mal. Tenía raspada la frente, bajó encapuchado y con barro en la campera. Me pegaron en la cabeza y en un lugar frío, me relató mi chico. Los llevaron esposados a la comisaría. Advertimos que tenía un hematoma en la nuca y, también nos contó que vomitó tras haberle pegado en el estómago. A quien estaba con él le hicieron limpiar ese vómito», le contó Pedro González, en junio pasado a La Namunkurá.
Puerto Madryn llevaba el récord de detenciones, dentro de una provincia que por promedio fue de las que lideró «el ránking nacional», durante la etapa de restricciones atravesadas por la pandemia. Desde La Namunkurá se informaron determinados episodios que ocurrieron en nuestra ciudad: una comerciante obligada a desnudarse y a realizar sentadillas, en la comisaría 3°, una trabajadora de la salud que fue demorada en la seccional 1° tras ser subida a un móvil que traslada-habitualmente- a detenidos; y éste que re-cordamos con aquéllas palabras de Pedro, papá de un niño de 13 años quien fue encerrado en la comisaría 4°, al oeste de Puerto Madryn, presuntamente torturado junto a otro amigo de su hijo.
El viernes pasado-18 de junio- se realizó la apertura de investigación. Un cabo de Puerto Madryn, de quien trascendió que su apellido es Flores, será investigado por la justicia local.
Pese a la demora entre el hecho denunciado y esta acción judicial -justo 1 año-, la Defensoría Pública presentó, a través de la asesoría de menores, cargos en calidad de querellante contra un cabo de la policía que se desempeña en Puerto Madryn. El delito que se desprende de dicha presentación es el de «vejámenes contra un menor». Vale señalar que los diversos protocolos que existen para eventos de estas características, se activaron tras el alerta emanado desde el hospital «Dr. Andrés Isola». La jueza de garantías, Patricia Reyes dispuso un plazo de investigación de 6 meses. De la acusación y en virtud del tiempo para la recolección de pruebas podrían haber más efectivos involucrados.
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