
El médico Esteban Federico Mansilla fue desvinculado de su puesto, tras concluir su contrato, en el hospital rural de Puerto Pirámides. Deberá desalojar su vivienda, el próximo 1 de junio. La decisión lleva la firma de Jimena Marcos, subsecretaria de planificación y capacitación. La comunidad recolectó firmas para que mantenga su labor. Los pedidos, también por parte de integrantes de la escuela fueron dirigidos al jefe comunal, Fabián Gandón. El gremio ATE, a través de un escrito, se pronunció que se trata de un despido encubierto. Mansilla, oriundo de provincia de Buenos Aires, reside junto a su familia desde hace 4 años en la villa balnearia. El profesional había realizado una denuncia por abandono de persona luego que una paciente, según afirmó, no recibió el esquema de inyecciones correspondientes a una flebotrombosis.


Divida, por una causa de abuso en donde se condenó a una pareja, la comunidad de Puerto Pirámides parece haber coincidido en el pedido de reincorporación de un médico que deberá cesar en sus funciones, el próximo 1 de junio. Anoticiados de la determinación del área de salud provincial, vecinas y vecinos de la localidad juntaron firmas para tratar de evitar que se consolide la salida del facultativo. Prevén una serie de actividades -sentada, abrazo simbólico al hospital y a la casa de Mansilla- para la próxima semana.
La atención (o mala atención) de una paciente, en Puerto Pirámides, derivó en la expulsión del médico Esteban Federico Mansilla, residente en la villa balnearia desde hace 4 años: Marta Delgado tiene 79 años y sufrió un accidente de tránsito en el pasado verano. El tratamiento posterior derivó en la necesidad de la utilización de medicamentos inyectables: «Estoy en la silla de ruedas después de haber sido atropellada por un vehículo el pasado 11 de febrero. Derivó en una flebotrombosis que requirió ser tratada con inyecciones, las cuales me debían realizar a domicilio porque no estaba en condiciones de movilizarme. En una ocasión al solicitar la presencia de los enfermeros del hospital en mi domicilio, Leticia Luquez me respondió que no podían dirigirse hasta mi casa», explicó Delgado quien realizó la denuncia en la comisaría de Puerto Pirámides. La mujer agregó que «ante la desidia de los enfermeros fue el propio médico (Esteban Federico) Mansilla quien me realizó las inyecciones ya que el esquema medicinal lo especificó él. Posteriormente y ante otras situaciones del trabajo diario, Mansilla presentó las quejas correspondientes. En el reino del revés, lo terminaron echando», dijo.

La Namunkurá accedió a la denuncia de Delgado en la cual hace mención a que cree que no le realizaron las inyecciones porque » debe ser que yo apoyo una causa de abuso que está muy presente en este pueblo, creo que es por eso que no quieren venir a inyectarme», relató la mujer ante el interrogatorio policial.

Vale recordar que la causa de abuso que describe Delgado es aquélla que derivó en la condena de una pareja a 16 y a 14 años de prisión tras un juicio oral ante un primer tribunal, y la rúbrica de la Cámara del Crimen de Puerto Madryn. Actualmente la revisión de las condenas dependen del análisis del Superior Tribunal de Justicia.
El episodio que se inició con una denuncia en noviembre de 2016 motivó una disputa en la localidad balnearia: hubo vecinas que debieron mudarse a otra ciudad, personas que tuvieron que dejar sus trabajos pese a la presentación de certificados médicos, por ejemplo. La disputa entre grupos de vecinos se ha ventilado en las audiencias de los juicios y en los medios de comunicación.
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