La Namunkurá cumple 9 años: primera Radio Escuela de Madryn

Desde la calurosa mañana del 10 de enero de 2012 al 2021 que se inicia se conjugan nueve años de La Namunkurá. En ésta síntesis -muy- apretada repasamos algunas de las bases de la programación que nació en el 88.9 Mhz y desde 2019 se ubica en el 89.7 del dial. El archivo tanto en el soundclound (Radio Namunkurá) como en www.lanamunkurá.com nos “trae y nos lleva” por el túnel del tiempo. Nacida como una voz para amplificar la voz de la Fundación Ceferino Namuncurá que emergió, en 1992, como proyecto socio político educativo también es elegida por la comunidad porque se debaten temas que en otros medios es poco usual encontrar. Muchas compañeros y muchos compañeros han pasado por esta experiencia. Cada quien ha sido y es importante en esta trama.

“La música que pasan es una mierda”. Una de las primera reuniones de producción. En el 88.9 Mhz. antes del 10 de enero de 2012 se iba calibrando la técnica. “La música que pasan es una mierda” fue la manera de “romper el hielo” cuando le compartimos a las pibas y a los pibes que se iba a inaugurar la radio.

Agenda propia

“La agenda mediática”, “agenda política”, “agenda local”, “agenda” pueden ser modismos o eslóganes. Tal vez se complementen y sean parte de lo mismo. ¿De qué hablamos, desde La Namunkurá, cuándo hablamos de agenda propia? Intentaremos traducirlo en breves ejemplos.

¿Por qué decimos que La Namunkurá es la primera radio escuela en Puerto Madryn si hay otras experiencias anteriores que han surgido desde otros ámbitos educativos? Porque desde antes de su primera emisión al aire, el 10 de enero de 2012, ya sea en los talleres de comunicación, en el espacio aúlico-talleres productivos o las puestas en el aire de la emisora se encuentra la presencia de las y los estudiantes de la escuela 1737. Aquello que comienza en el aula puede transformarse en un segmento de algún programa, en parte de la “artística”, en pre producción de una trasmisión en vivo.

Es, en este contexto, que un porcentaje amplio del aire de La Namunkurá está asociado a la educación: nada que se haya inventado, por supuesto. Ya en los 2 siglos anteriores se ha trabajado con experiencias educativas ligadas a las expresiones artísticas y con la aparición de la radio combinando este medio con las aulas. Las noticias, entrevistas, informes, documentales, entre otros formatos, nos llevan a repasar que, en estos 9 años, se instaló en la “agenda propia” a la educación como unos de los conductos centrales de la programación.

“La escuela como incubadora de empresas” fue una frase que pronunció el, por entonces, ministro de educación de Chubut -Fernando Menchi- en una entrevista realizada por el periodista Gastón Muñoz. Fue como un “palazo” sonoro. Corría el verano de 2016 y se había modificado el mapa político a nivel nacional. Asumido Macri como presidente en diciembre de 2015, tras gobernar a la ciudad de Buenos Aires durante 8 años, y Das Neves en Chubut, se instaló con la potencia de los medios de comunicación tradicionales y/o hegemónicos a la docencia como “vehículo de la mediocridad en la educación del país”.

Desde La Namunkurá se hizo base en los separadores (la radio, en éstos 9 años, ha tenido escasa publicidad) que forman parte de la tanda en donde -casi- no existe la publicidad para estimular otra postura.

Si como dijo Menchi (vale recordar las frases del ministro de educación nacional, Esteban Bulrich, cuando habló de “la nueva conquista del desierto a través de la educación”, y “saber vivir en la incertidumbre”) las escuelas debían transformarse en incubadoras de empresas, o como se destaca hoy en Puerto Madryn que la “industria local es la fuente de consulta para ver qué estudiantes queremos”; ¿desde dónde nos paramos quiénes sostenemos que hay otros paradigmas?

El neliberalismo expresado en “la educación a la carta” apretaba el acelerador en la región, y desde La Namunkurá se expandía el ejemplo de México: allí en donde existe una histórica pulseada entre las escuelas normalistas que nacieron en los ’40 -durante la gestión de Lázaro Cárdenas como presidente-, y “el modelo de reformas” con el sello del Banco Mundial u otras entidades “globalizadas”. Nuevamente en la grilla de la programación se escuchaban “especiales” sobre la materia. Y, como en otros temas, se “bajaba” a la esfera local/regional qué sucede en otros lugares.

Se hizo un acampe en la plaza San Martín -febrero de 2016- que fue transmitido por la radio durante 10 días las 24 horas.

Como dato final: en 2018 trabajadores estatales de Chubut -entre quienes encontraban docentes- realizaron marchas hasta la Casa de Gobierno, cortes de ruta, tomas de edificios públicos y acampes varios en Rawson.

Noviembre de 2012. En la tarde de aquel 27 se acumulan varias características de La Namunkurá. Se trató de una de las primeras coberturas en vivo desde la calle. Fue en la plaza San Martín. En Rawson se pugnaba por imponer el marco regulatorio minero. Desde los parlantes “en exteriores” presentamos un informe: especial sobre minería. El formato de “informes especiales” se transformó también en una marca registrada.

“Prohibido molestar al poder”

Como en una lupa gigante, “los temas de actualidad” en Puerto Madryn pueden asemejarse a otras regiones del país. Sin embargo como decimos muchas veces, “es más sencillo hablar sobre qué pasa a 1500 kilómetros de distancia que en cuanto nos rodea”: la relación de crímenes con el narcotráfico que la justicia investiga poco o no investiga, desapariciones de vecinos, hechos de abuso sexual infantil, negocios con las tierras, el rol de Aluar como empresa de múltiple alcance (su relación con el medio ambiente y los controles o la falta de ellos, multas millonarias “perdonadas”, juicios que se iniciaron y “misteriosamente” concluyen con sobreseimientos ante pruebas aportadas por ¡peritos y peritas relacionadxs con Aluar!) como factor de poder, la pauta publicitaria para que los medios -tradicionales y no tanto- se transformen en cómplices de silencios o de ruidos de acuerdo a la conveniencia, son algunos de esos temas que en distintos programas periodísticos (“La Mosca Blanca”(2012-2019 con la conducción de Carlos Merino y la participación de Facundo Navarro, uno de ellos) se han abordado a partir de documentación surgida en expedientes judiciales o administrativos, en declaraciones durante entrevistas, y material de archivo.

Carlos. Presidente de la fundación Ceferino Namuncurá desde 1992, Carlos Merino planteó desde entonces la trascendencia de la comunicación dentro de los procesos educativos. Quienes iban a la fundación en los 90′ ya habían tenido experiencia radial en FM Madryn, emisora dirigida por Luis Calderón: “Sin cadenas”, el nombre del envío. Los talleres de radio y de televisión comenzaron mucho tiempo antes que aquel 2012. Las crónicas “del gran bonete”, en el diario Jornada llevaban su firma y su postura sobre temas que se hicieron “agenda propia”: menores marginalizados, rol de la justicia y cómo se maneja el poder en Madryn.

Música

La música y la manera de presentarla en la emisora es uno de los pilares en estos 9 años: programas que giran alrededor de acordes y de sones, géneros, artistas locales y regionales, como contenido de envíos periodísticos; también eje de los talleres de sonido, producción-locución y operación técnica.

“La gota en el ojo”(2012): Producido y conducido por el músico Mario León (pionero dentro del rock and roll y el blues en Puerto Madryn), “la gota en el ojo” fue un programa vespertino en donde la música era un eje central: León, locutor y sonidista, instaló en el aire radial la historia de los instrumentos musicales y especiales de bandas nacionales e internacionales.

“Quiero ver un tren”(2012-2015): Ignacio Ayerbe, Juan Pablo Nievas, Federico del Brío, Facundo Díaz, Mariela González, Hernán Pérez y Marcos Menéndez supieron conjugar la juventud de conductores-productores y operación técnica con la historia de géneros musicales que nacieron muchos años antes que los protagonistas de este ciclo. Ayerbe-Del Brío y Nievas, por entonces, docentes de la Fundación Ceferino Namuncurá preparaban cada contacto semanal junto a estudiantes de la escuela de la entidad como González y Menéndez. En “quiero ver un tren” se hicieron presentaciones en vivo en los estudios de la radio, se ofreció el aire para bandas y artistas regionales (uno de los hitos del programa fue el festival de reggae, rock y blues que se realizó en abril de 2012 en la “vieja terminal de ómnibus”); y se culminó el ciclo con la presencia de vecinas y vecinos de la comunidad. La Usina Cultural se transformó en el área radial fusionándose, además, las entrevistas, charlas, espectáculos en vivo con imágenes en pantalla gigante.

“Estás en vivo”, “Séptimo B”, “Sonido Vivo”(2012-actualidad): Lautaro Merino es musicoterapeuta, se crio entre pastizales y chatarras en el predio de la fundación ubicado en barrio América. Sus primeros años de vida coincidieron con la “mudanza” de la institución que nació en un quincho en “Loma Blanca”. “Estás en vivo” y “Séptimo B” fueron programas disímiles entre sí. En “estás…” Merino ponía voz y edición a recitales de grupos conocidos, mientras que en “Séptimo…” en conjunto con integrantes de la banda “Betularia” la grabación de “una sobremesa” o conversación entre compañerxs nos llevaba a utilizar auriculares para disfrutar de la compaginación del programa. Fabio Zapata, Marcos Rodrígues y Jorge Viveros son la locomotora de “Sonido Vivo”, programa que se emite desde 2017 hasta la fecha. “sonido…” alcanza -al menos- dos propósitos porque se (re) utiliza el material que se graba en la Usina Cultural y forma parte de la grilla de La Namunkurá. A su vez, se trabaja desde los talleres de comunicación -sonido, operación técnica y producción -locución- entre los docentes y estudiantes. De esta manera las y los estudiantes de la escuela 1737 desarrollan en la práctica el manejo de los niveles de audio y mezclan en distintos programas de computadora.

“La hora de la música popular”(2012-actualidad): Carlos Merino, presidente de la fundación como así docente, pedagogo y director de La Namunkurá, hizo “foco” en el horario del almuerzo. Entre las 13- 14 horas, diariamente, el folclore se añade al chamamé, al tango y a géneros que conforman el cancionero popular nacional y de América Latina. En el inicio de la programación de La Namunkurá colaboraron María Rosa y Víctor Morales con este espacio dedicado a rescatar artistas que no suelen ser reconocidos -pese a sus trayectorias- en radios comerciales.

“Quiero ver un Tren”. La frase es de una canción de Luis Spinetta. “El flaco” murió en 2012, año del comienzo de La Namunkurá: un grupo de pibes (Ayerbe, Del Brío, Nievas, Díaz, González, Menéndez y Pérez) realizaron un programa en donde se condensaba la historia con actuaciones de bandas locales en vivo. Aquí en la primera edición de la radio-playa en 2013.

Comunidad

En el proyecto de la organización se pueden observar algunos aspectos puntuales: en uno de ellos podrá leerse el contexto de “frente interno y frente externo” que hace hincapié de qué manera nos relacionamos (o intentamos) puertas para adentro y para afuera.

Durante los 9 años de La Namunkurá se han cedido espacios a otras organizaciones sociales, partidos políticos, juntas vecinales, centros de salud, agrupaciones partidarias, escuelas de la ciudad y de otras regiones del país, asambleas ambientales, clubes de barrio; entre otros.

Cada espacio se ha manejado con “su materia prima” que es sobre qué se quiere comunicar. Desde la fundación solamente se planteó desde el comienzo 1 condición: que cada programa, o micro radial fuese operado técnicamente por una o un estudiante de la escuela. De esa forma las y los jóvenes que han transitado por los talleres de comunicación fueron agregando más horas a las horas de práctica.

En este tiempo- casi una década- la mayor cantidad de egresadas y egresados que trabajaron o trabajan en los medios de comunicación de Puerto Madryn lo hacen como operadoras-operadores de radio.

Estudio “Miguel Scalli”. La imagen puede representar un momento en el aire de La Namunkurá o una reunión de producción. En el estudio mayor que lleva el nombre de Miguel Scalli, periodista y dirigente de la fundación Ceferino Namuncurá durante años, han tenido su espacio diversas organizaciones de la comunidad. También se han compartido trabajos de otras emisoras del país, experiencias educativas y programas de música regional.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*