Clubes de barrio: el otro lado de la luna

(Fotografías: Facebook Club Dep Oeste)

Ricardo Darín es protagonista principal de las películas nacionales de, al menos, los últimos 20 años. Entre ellas se destaca la de un joven dirigente y socio de un club de barrio. De esos en donde se mezclan el fútbol y los bailes, el básquet y las cartas, las bochas y la conversación. Por eso, la calcada descripción de Social que sucede a la palabra club y antecede al nombre propio de la entidad querida. Actor desde niño, Darín interpreta a un pibe que recorre los baldíos de La Boca. Sobre esa época -el ex galancito nació en plena Revolución Fusiladora- hay una síntesis del propio Juan Domingo Perón quien en su exilio en España hablaba de diversos temas. Uno de ellos la relación de su política de Estado y los clubes de barrio.

Clubes de Barrio. 3 minutos bastan para que Perón explique su política sobre el tema.


Cuando en 2016 estalló el “tarifazo” – en la más linda hubo varias manifestaciones en donde, hablando de luz, brillaron por su ausencia quienes hoy se presentan como la otra cara del Gobierno Nacional-, quienes más sintieron el “sogazo” fueron las pymes y los clubes de barrio.

Bastaría una pequeña búsqueda con las palabras clave para encontrar en google o en you tube cuáles eran las vicisitudes por las cuales debían atravesar ambas posiciones.

Fue allí en donde se “recuperó” como en un archivo remanido la historia de “Luna de Avellaneda”, la película de referencia y en donde, ante otra crisis como en los primeros años de la década anterior, un club de milongas y balones debía superar el mal trago ante el avance de una “privatización” comandada por otro socio, ave rapiña amansada en los contornos del poder.

Mientras tanto en Puerto Madryn los clubes barriales sufrían otro tipo de empujones: valga el ejemplo del club Emanuel, una institución que, surgida en el Covitre, halló sus tierras para el sueño de los ladrillos propios en donde hoy se erige el consabido Centro de Encuentro -otra contradicción, por llamarlo de alguna forma, de quienes enarbolan las banderas de la justicia social y no son capaces de darle vida a una pileta que sirva para las y los pibes de los lugares aledaños-, en el Oeste: una ordenanza -ya llegaremos a otra de las normativas que se da de bruces con las políticas peronistas- le birló esas porciones de ripio y arena a un grupo de dirigentes que estaba realizando un trabajo ejemplar.

Archivo. El 14 de mayo de 2016 en uno de los noticieros producidos y presentados por los estudiantes de la escuela 1737 de la Fundación Ceferino Namuncurá, hablamos de la situación del club Emanuel. Cristian Román, uno de los profesores, explicaba que la visibilización de la problemática de esta entidad no era la única dentro de los clubes barriales.

Carlos Gonzalez añora sus corridas y gambetas en la provincia de Buenos Aires. Lo transmite esa cara que solamente está ligada a la pasión y a la nostalgia. Que muchas veces van de la mano. Hoy, el hombre -que va y viene en su rol de obrero independiente- entrena a un nutrido grupo de chiquilines que defienden los colores de Deportivo Oeste, un club que representa a los vecinos de la populosa barriada y que tiene su canchita en donde la recta parece un tobogán:”No tenemos para pagarle los carnets a los chicos y vos queres que paguen una cuota de socios…” dice entre pregunta y afirmación el ex jugador de la institución (“Sí, cuando llegué a Puerto Madryn jugábamos en el ascenso y el último juego fue ante Ferro”, explica Gonzalez al tiempo que revela la edad del elenco que debe pujar por mantener sus tierras ante la embestida de AFO), encargado de los ensayos semanales, marcar la cancha los días de partido, construir un salón de usos múltiples y recorrer oficinas para asegurarse que los papeles estén como corresponde.

Gonzalez. El entrenador es, como en los clubes barriales, de todo un poco. Dirigente, amigo, psicólogo.

La tarde se va haciendo noche y hay que apurar los trámites: “Nos robaron un reflector y varias partes del tejido olímpico. No tenemos luz y vamos a pedirle a la cooperativa que, al menos, nos coloquen una palma de alumbrado público. Ya ni siquiera podemos pagar la tarifa que se consume con el encendido de una heladera de tipo familiar que tenemos en el salón”, comenta Gonzalez al tiempo que nos muestra el lugar que dejó de elevarse en paredes: “Todavía están colgados los banderines de la última fiesta que hacemos cada fin de año para despedir a los chicos que dejan de jugar por una cuestión de edad. Junto a un grupo de padres estábamos construyendo este espacio. En el techo, tan solo, gastamos 50 mil pesos. Es mucho sacrificio y ahora los dirigentes de Alianza Fontana Oeste nos reclaman las tierras porque dicen que en la gestión de Eliceche como intendente les firmaron los papeles. Pero nosotros estamos desde la época de Sala. Por eso dejamos de construir. Si nos tenemos que ir nos vamos a llevar el salón”, dice Gonzalez y empalma, como de volea, dos temas fundamentales: la energía y las tierras.

Salón y tradición. Una postal de cada fin de año. Los chicos de la categoría más grande se despiden en una ceremonia habitual. El lugar: un salón contiguo a la cancha. Espacio en donde el mayor gasto energético lo genera una heladera familiar. “No podemos pagar siquiera la factura de 2 mil pesos”, le contó a La Namunkurá, Carlos González.

Casi como sucede en otros lugares de la ciudad independientemente de la situación de los clubes.

A la hora de repasar entre quienes sostienen económicamente el esfuerzo de familiares y entrenadores, Gonzalez hace hincapié en un mercado de la zona: “Supermercado Clemente nos da una mano tremenda. El año pasado pagamos el trabajo de los referís y ahora vamos a comprar elementos para poder prepararnos mejor”.

La ordenanza 10757 fue votada sobre tablas el pasado 14 de marzo en la cuarta sesión ordinaria del Concejo Deliberante. El proyecto, ingresado pocos días antes desde el ejecutivo municipal, estimaba el descuento del 90 por ciento del pago de las facturas ante Servicoop. El dato “curioso” es que sabida la alianza entre las autoridades salientes de la cooperativa – El Consejo de Administración estuvo prácticamente cuanto ha durado la gestión de Ricardo Sastre como jefe comunal- y la conducción de la municipalidad local, la ordenanza no se generó antes. Máxime teniendo en cuenta la situación que se vive en el país con respecto a las tarifas desde la asunción, en 2015, del actual gobierno nacional que varió el orden de los subsidios.

El colmo de la antítesis de la política para los que menos tienen es que en la sesión sucesiva, la quinta del año -el 28 de marzo-, el titular del bloque del Chusoto, Miguel Antín pidió que la ordenanza de marras esté a disposición de los clubes que tienen al menos 200 socios: en la hora de preferencia la concejala del FPV, Claudia Bard solicitó que se revea la postura y que, al menos, el número de asociados “baje” a la mitad.

¿Qué dijeron los representantes del oficialismo que aspira a continuar en el poder? NO.

“Los chicos reclaman la copa de leche que le damos durante el invierno”, concluye Carlos Gonzalez el referente de Deportivo Oeste, uno de los tantos clubes que queda por fuera de estas disposiciones legislativas. Y ahí nos quedan retumbando las palabras.

“No hay plata para pagar las fotos de los carnets para jugar -el combinado participa de la histórica LIFA- y vos queres que tengamos socios…”

A continuación, más del archivo. Las sesiones en donde se “discutió” el tema tarifario para los clubes, la fría letra de la normativa que, paradójicamente, depende del área de Desarrollo Comunitario y el choque con las palabras de Perón a comienzos de la nota cuando habla desde la historia sobre los clubes de barrio.

“Discusión”. Dos sesiones seguidas para tratar el tema de las tarifas y de los clubes.

EXPEDIENTE N° 170/17 —-
—MODIFICADA POR ORDENANZA N° 10783 —-
ARTICULO 1º: ESTABLECER UNA BONIFICACION DEL NOVENTA POR CIENTO (90%) EN EL CONSUMO DEL SERVICIO PUBLICO DE ENERGIA ELECTRICA Y CONSUMO DE AGUA POTABLE A AQUELLAS INSTITUCIONES DEPORTIVAS Y SOCIALES DE LA CIUDAD DE PUERTO MADRYN
ARTICULO 2º: A FIN DE ACCEDER A LA BONIFICACION MENCIONADA EN EL ARTICULO PRECEDENTE LA INSTITUCION DEBERA SOLICITAR EL PRESENTE BENEFICIO A LA COOPERATIVA LIMITADA DE PROVISION DE SERVICIOS PUBLICOS Y VIVIENDA DE PUERTO MADRYN “SERVICOOP” ACREDITANDO PREVIAMENTE SU INSCRIPCION EN EL REGISTRO DE LAS ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL CREADO POR LA MUNICIPALIDAD DE PUERTO MADRYN

Sesión. El 14 de marzo de este año se aprobó un proyecto enviado por el intendente Ricardo Sastre para que los clubes paguen el 10 por ciento de las tarifas de Servicoop. Aquí puede notarse la “discusión” entre los ediles ante una normativa que salió votada sobre tablas pese al pedido de Juan Duarte de volver a trabajar el tema en comisión. La férrea postura de Miguel Antín, presidente del bloque oficialista y ex presidente de Deportivo Madryn y uno de los más beneficiados por la norma, determinó que se votase durante esa cuarta sesión.

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