Madryn Mafia | Los asesinatos de López y Lomeña, cerca de la impunidad

El tribunal federal oral de Comodoro Rivadavia se declaró incompetente en la causa que investiga los crímenes de Héctor “Pato” López y de Ferico Lomeña. Con la firma de los jueces Mario Reynaldi y Luis Giménez y Enrique Guanziroli se decidió enviar el expediente a la justicia ordinaria. Los magistrados se basan en el artículo 33 del Código Procesal Penal: “…()remitirlas a la oficina de la justicia provincial que cabe, para continuar o no la instancia de juicio”, refleja el fallo textual con fecha de este lunes 21 de diciembre de 2020. Vale recordar que las primeras actuaciones correspondieron a la fiscalía de Puerto Madryn, en donde ocurrieron los asesinatos de ambos jóvenes, en diciembre de 2018. La justicia ordinaria se declaró fuera de competencia, medida que avaló la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, en febrero de 2019. Desde entonces, y pese a la -también- declaración de incompetencia del juez Gustavo Lleral quien es el titular del juzgado, el expediente quedó en sus manos. En septiembre de este año tanto el fiscal federal Fernando Gélvez como el propio juez Lleral culminaron la etapa de investigación y elevaron la causa al tribunal federal oral de Comodoro Rivadavia que, ahora, se declaró incompetente.

El pasado 10 de diciembre se cumplieron 2 años del crimen de Héctor “Pato” López quien había desaparecido durante esa jornada: antes, pese a que la confirmación judicial surgió luego, habían asesinado a su amigo Federico Lomeña el 6 del mismo mes. El “quiebre” de uno de los involucrados motivó el hallazgo de los cadáveres tanto de López como de Lomeña en distintas playas de la ciudad. A López se lo encontró -con sus manos seccionadas- en El Doradillo, a escasa distancia de donde habían hallado su vehículo al momento de la desaparición, mientras que al cuerpo de Federico Lomeña lo ubicaron en Playa Paraná.

“Ayúdenme a matar a un transa” fue el mensaje que filtró el ministerio público fiscal de Puerto Madryn tras la audiencia de detención con quienes fueron involucrados en los asesinatos: el texto había sido enviado por teléfono de parte de Nicolás Cerrudo, otro joven de la ciudad quien según la justicia se suicidó durante la mañana del 11 de diciembre(cuando se halló el auto de López a la vera de un campo en El Doradillo).

Podría señalarse, entonces, que ésta es la máxima prueba que encontró la justicia ordinaria para declararse incompetente y solicitar la intervención de la justicia federal.

“Las muertes violentas de Lomeña y López no han afectado intereses o bienes jurídicos federales que habiliten la competencia de excepción a nivel de la Nación. Trátese de un violento conflicto entre particulares, que culminó en unos óbitos, que no han afectadola prestación de servicioso los intereses de naturaleza federales Fallos: 312,293 y 1220, 316:339, 317:912, y 327:861. Y es doctrina de la Corte que conflictos de esta naturaleza han de decidirse de acuerdo a la real naturaleza del delito y características especiales en que se ha perpetrado, con prescindencia del encuadre jurídico que se le atribuya y cuando es un ilícito de naturaleza común y no se acreditan las circunstancias por las cuales debiera conocer la justicia federal, restrictiva y de excepción conforme al artículo 3 de la ley 48…()”, señala en los últimos párrafos antes de la resolución el tribunal oral federal de Comodoro Rivadavia.

Reseña histórica

¿Cómo se explica que en 8 páginas el tribunal oral federal de Comodoro Rivadavia llegó a una conclusión que en voluminosos cuerpos no atendieron ni la justicia ordinaria, ni el juzgado federal de Rawson a cargo del juez Gustavo Lleral (el de la causa Santiago Maldonado), como tampoco lo hizo la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia cuando debió arbitrar en torno a la competencia de la causa?

Nunca se halló droga. No se encontraron elementos vinculados a una habitual causa de narcotráfico. ¿Bastó un mensaje de texto, filtrado en la audiencia de detención (la cual no fue pública debido a la presencia de un menor dentro de los imputados) de alguien que se suicidó días antes (Nicolás Cerrudo) para pretender trabajar en un expediente a cargo de la justicia federal?

Es como una película que se adelanta y se rebobina: el 11 de diciembre se encontró el automóvil de Pato López que fue visto por última vez de parte de su familia y allegados en la noche del 10. El mismo 11 apenas arribado Daniel Báez, el jefe de los fiscales de Puerto Madryn, a la escena en El Doradillo, la policía que respondía (luego de este episodio fueron reemplazados por el ministro Federico Massoni) a la brigada de drogas le contó a Báez que había un “lote” de marihuana como posible móvil.

De ahí en más se fueron atando los cabos: Nicolás Cerrudo se suicidó esa mañana de 11 de diciembre (noticia que confirmó el fiscal Báez en el lugar en donde se encontró el auto de López: “Son amigos”, señaló cuando se le preguntó la relación entre ambos). Antes de quitarse la vida declaró ante la brigada de investigaciones. Cerrudo dejó una carta que nunca trascendió la pericia caligráfica. En esa misiva le pedía perdón a la familia. Ante la ausencia de Federico Lomeña, desde la fiscalía local se explicó que éste joven no estaba en la ciudad. Se allanaron los domicilios en donde transitaban tanto López, como Lomeña y Cerrudo. Una casa en el norte de Puerto Madryn fue el escenario del hallazgo de sangre. Tras la declaración, en primera instancia como testigo de identidad reservada hasta que comenzó a incriminarse, de un joven se pudo hallar una semana después el cuerpo mutilado de Héctor López en El Doradillo, a poca distancia en donde se había encontrado su auto. La jornada posterior fue cuando se encontró el cuerpo de Lomeña, en Playa Paraná. Tras una serie de detenciones se realizó una audiencia de la cual solamente se informó sobre el mensaje que Cerrudo le compartió a alguno de los involucrados.

¿Por qué se filtró nada más que ese momento de una extensa audiencia?

Inmediatamente, en conferencia de prensa, el ministro Federico Massoni habló de “una banda nueva de bikers y skaters” como quienes vendían droga en Madryn.

Droga que, se insiste, nunca se encontró como tampoco se hallaron elementos relacionados a la comercialización de estupefacientes.

Se pidió la incompetencia desde la justicia ordinaria. La justicia Federal no la aceptó hasta que la Cámara de Apelaciones decidió, el 7 de febrero de 2019 -a dos meses de los crímenes-, que fuese el juzgado federal 2 de Rawson el responsable de comandar la investigación.

De ahí en más poco y nada se varió en la causa: a tal punto que el juez Lleral decidió liberar a dos de los involucrados y sobreseer de la causa a Marcelo Cardoso, alias “el mendocino”, quien fuese señalado como el distribuidor para el cual trabajaban López y Lomeña. Ante una deuda de Cerrudo para con López y Lomeña fue cuando adquiere, según la justicia, envergadura el mensaje de Cerrudo acerca de “matar a un tranza”.

Luego el camino mencionado para volver al punto 0.

Dos años después.

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