En Trelew denunciaron a violador, les prendieron fuego el merendero y aún reciben amenazas: «decidimos denunciarlo y salvar a una criatura» [AUDIO]

Este film da una imagen exquisita
chicos son como bombas pequeñitas
El mejor camino a la cueva del perico
para tipos que no duermen por la noche

* Jijiji – Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Un grupo de compañeras que sostiene un espacio de asistencia a niñxs vulnerados con comida y educación en el barrio Amaya II de Trelew, llamado Bombas Pequeñitas, denunció a un violador, consiguieron que lo metan preso, pero recibieron una respuesta violenta: les incendiaron el merendero.

Ludmila, conocida por su nombre artístico, Negra Liyah, es una de las mujeres que llevan adelante el merendero junto con su compañera Flora. «Viendo la cruda realidad empezamos a darle la leche a los chicos y pusimos un merendero que se llama Bombas Pequeñitas. Somos un grupo de amigas, unas 20 de diferentes barrios de Trelew, que además de pelear por los derechos de les niñes ayudamos a mujeres en situación de violencia de género, cubrimos las necesidades básicas de nuestras compañeras y nuestras ‘bombitas'», contó en una entrevista con radioescuela Namunkurá [AUDIO COMPLETO, AL FINAL DEL TEXTO].

«A raíz de que recibimos el grito desesperado de una niña de 14 años pidiendo ayuda porque su padrastro la violaba desde que ella tenía 6-7 años -su madre lo cubría y lo entregaba-, movimos las fichas de los que se encargan de estas situaciones para que intervengan. Así se logró que este violador, que se llama Juan Carlos Pino, fuera preso. Eso no terminó ahí, sino que seguimos recibiendo amenazas hasta el día de hoy. El domingo 17 (de mayo) prendieron fuego nuestro rancho, nuestra casa, nuestro hogar, que también funcionaba como aula, como merendero, un espacio para estudiar, para tomar la leche, para comer, para recrearse», contó Liyah en la nota. La primera publicación sobre el caso la hizo Revista Cítrica, a quienes agradecemos el contacto para difundirlo por este medio.

CHUBUT: DENUNCIARON A UN VIOLADOR Y LES PRENDIERON FUEGO EL MERENDEROEl barrio Amaya II es una de las zonas más…

Posted by Revista Cítrica on Thursday, May 28, 2020
La nota de Revista Cítrica que publicó el caso.

A pesar de que las posibles represalias, decidieron denunciar al violador. «Estábamos reacondicionándolo (al merendero), convirtiéndolo en un aula, porque en verano hacíamos las actividades afuera pero ahora viene el invierno y necesitamos un lugar más calentito. Esta semana nos enteramos que están amenazando también a un niño que nos vino a contar la situación de su amiguita. Esto no terminó con el incendio, estamos tratando de cuidarnos», relató Ludmila.

Así quedó el merendero, prueba de la desidia estatal.

Desidia del Ejecutivo y la Justicia

Liyah contó que el merendero sigue trabajando. «Lo tuvimos que cambiar de lugar, a una chica que vive a dos casas: las necesidades son terribles, mucho hambre, mucho frío. Mucho abandono por parte del Estado, el municipio de (Adrián) Maderna, el intendente; no se comunicó con ninguna de nostras, nadie quiso dar una mano, solamente gente solidaria, para seguir cubriendo las necesidades de estos chicos (la idea no es solo alimentarles sino también alimentarles con cultura). Esto es un problema muy grave: estamos expuestas y en peligro. Desde la intendencia no se resuelve nada, ya nos había dejado «tiradas» en otro episodio de violencia, estamos viendo cómo seguir trabajando porque no podemos abandonar esta causa noble. Decidimos denunciar este tipo y salvar a una criatura: eso es lo importante», expresó Liyah.

«Se pudo ampliar la denuncia, estuvieron los bomberos y la policía, pero quedó en la nada misma: ya sabemos cómo funciona la justicia acá en estos territorios. Maderna no nos quiso recibir, Castillo (secretario de desarrollo del municipio) nos recibió pero nos dio un conteiner para tirar lo quemado, que es una burla porque poner un contenedor particular para el merendero con todo el basural donde estamos sumergidas y estamos viviendo es una burla. Y así nos vienen pateando desde hace bastante porque estamos haciendo un trabajo que deberían hacer ellos».

«Hacemos un trabajo que deberían hacer ellos».

Le preguntamos a Liyah, sobre el final de la entrevista, si quería agregar algo más. «Hay que hacer visible la Ley Micaela: cualquiera puede hacer la denuncia. Si ves que cualquier criatura está sufriendo un abuso, maltrato, violencia podés ir a denunciar, no necesariamente tiene que ser familiar. A nosotros nos pasó eso: no nos quisieron tomar la denuncia porque no éramos familiares», denunció.

Le preguntamos a Liyah, ella que es cantante de causas justas, con qué canción quería cerrar la nota. «Gracias por el espacio, de todo corazón ahí va un tema», nos compartió.

El audio de la entrevista completa:

Ludmila contó que en Trelew no les tomaron la denuncia por no tratarse de familiares de la víctima, contrario a la Ley Micaela.
«Brujas de Almas Sencillas», el nombre del grupo de amigas que asisten a pibxs vulneradxs.

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