
Guillermo Sven, uno de los científicos que participó de las tareas, entre el 22 y 23 de septiembre, entrevistado por La Namunkura, explicó que «tras el reporte de delfines varados sobre la península Villarino, en la bahía de San Antonio, comenzamos a trabajar. El 21 hubo reportes de orcas que los habían encerrado. En su afán de escapar llegaron a esta bahía. Al salir del agua se aplastaron sus órganos». También agregó:» Somos varios colegas trabajando en conjunto. Hay docentes, investigadores del CONICET y colaboraron estudiantes avanzados. En las necropsias colectamos muestras que se analizan en distintos lugares. Aquí trabajamos con los estómagos para saber qué dieta han tenido, contaminantes, entre tantas informaciones que intentamos extraer cuando ocurren estos eventos».
Por último, Sven señaló que tras conversaciones con pescadores se la zona, «habría más cantidad de animales que los 16 encontrados».
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