Crimen de dos niñas en Paraguay: las tierras, ese hilo conductor

Los asesinatos de las niñas Lilian y María Villalba, de 11 años, en Paraguay nos atraviesa la historia y la lucha por las tierras. Sobre el tema dialogamos con Eduardo Soares, integrante de la gremial de abogados, quien profundizó cómo se vive el conflicto entre el campesinado y el Estado paraguayo. El abogado trazó un paralelo con los hechos que se vienen produciendo en inmediaciones del Lago Mascardi, en Bariloche y con la toma de tierras en Guernica, provincia de Buenos Aires: “Sino hay intenciones de dialogar habrán acciones y reacciones violentas”, le dijo Soares a La Namunkurá.

“Finalmente y por la pelea de los familiares más la intervención del cónsul argentino en Paraguay se entregaron los cuerpos a los familiares: hay que producirles pericias a través de un equipo independiente. Que no tenga que ver con el estado paraguayo. Fue una ejecución sumaria. Recién ahora lo reconoce la prensa paraguaya. Conocemos la realidad de Paraguay que es un estado guerrerista que viola las convenciones internacionales y la propia Constitución paraguaya. Esta es la consecuencia, la muerte de dos niñas”, explicó Eduardo Soares.

“Hay 2 versiones: la de la gremial de abogados y la del estado paraguayo. La nuestra se puede demostrar con creces. Son argentinas, viven en Puerto Rico -Misiones- sus madres son Laura y Miriam Villalba, hermanas de Carmen, quien está presa y es una vocera de la lucha campesina. El estado paraguayo dice que llegaron hace 1 año para entrenarse. Basta con preguntarles a las docentes de la escuela. Ellos dicen que tienen 17 años y nosotros le mandamos los documentos argentinos. La respuesta es que eran documentos falsos e hicieron una pericia que se les cayó. Otro punto de discusión es que el EPP-Ejército paraguayo del peublo- utiliza a niños. Nosotros conocemos a sus presos y a los muertos. Ni entre los presos y muertos, nunca hubo niños. No lo puede acreditar el estado paraguayo. Nosotros lo acreditamos avalándonos como decía en los casos de los muertos y de los presos. La otra controversia es el tema del campamento. Seguimos de cerca el conflicto armado desde hace 15 años. Los campesinos vienen luchando desde hace 200 años. El EPP no se ha mostrado como una guerrilla ineficiente y no tiene campamentos. Es la primera vez que las fuerzas armadas hablan de un campamento. Estamos accediendo al expediente judicial y éste dice que las tareas de inteligencia llevaban 8 meses. El 28 de agosto se dió la orden judicial de ir al norte paraguayo y atacar el supuesto campamento. En las tareas de inteligencia no detectó niños. Si se hubiesen detectado niños, según el protocolo de ellos, no se podría atacar. Esas niñas, con el aval de sus madres, cruzaron el río, a quienes no conocían. Se encontraron en un parador. Y a eso le llaman campamento. Las únicas muertas fueron las niñas. Los uniformes que le pusieron estaban impecables y no se filmó el procedimiento. Después quemaron los uniformes. Cuando dijimos como gremial que los uniformes eran nuevos, los quemaron para eliminar las pruebas”, agregó Soares.

Patagonia: “En gran medida tienen puntos en común. El campesino paraguayo es el sujeto social a diferencia de nuestro país como puede ser el obrero. Fueron echados de sus tierras, le arrasaron sus montes y mataron los animales. El campesino y la tierra es una cosa. En la Patagonia los mapuches reivindican la pre-existencia. Wereltineck y sus grupos racistas podrán decir que la tierra es privada, y los parques nacionales fueron creados en 1930. O sea ayer. En los 2 conflictos nuestra doctrina es que deben resolverse en mesas de diálogo, no con el código penal. Lo quisieron hacer así en el sur y hubo dos muertos, Rafa Nahuel y Santiago Maldonado. Los conflictos territoriales se resuelven hablando sino corren ríos de sangre. Tenemos la experiencia en los países vascos, en Palestina. Hemos instado a que se sienten a hablar. Pero tenemos en claro que si se producen conflictos vamos a estar del lado de los reprimidos, de los más débiles”.

Guernica: “Somos 45 millones de habitantes, la mitad debajo de la línea de pobreza. Y la mitad en la indigencia. Su reclamo a un pedazo de tierra no se va a poder parar. Eso también tiene que tener mesas de diálogo. La cantidad de hectáreas vacías que hay en Buenos Aires. Muchas veces retenidas por los intendentes de los primeros cordones del conurbano. Tienen más poder que los jueces. Inclusive se puede criticar a Berni por lo que no hacen más que por aquéllo que hacen. Los policías le responden a los intendentes y no a la justicias. No se puede desalojar sin un proceso judicial. Muchas veces no aparecen los dueños de la tierra. En esta situación proponemos lo mismo que la corte de Buenos Aires que dice que debe existir una mesa de diálogo”, afirmó.

Eduardo Soarea de la gremial de abogados se refirió a las tierras como vector de conflicto. El ejemplo más dramático, los asesinatos de 2 niñas argentinas en Paraguay.

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