
El juez de Trelew César Zaratiegui benefició con prisión domiciliaria a la docente Bárbara de Cristófano, que había sido condenada por la Justicia de Puerto Madryn en dos instancias por abuso sexual infantil contra su propio hijo, delitos que cometió junto con su pareja Julián Morón. Le habían dado 16 años de cárcel, pero a los 10 meses ya consiguió cumplir la condena en su casa de Pirámides. La medida fue anticipada por el blog Prosa Urgente.
La instancia de apelación en el Superior Tribunal de Justicia estaba prevista para el pasado 11 de agosto, pero fue aplazada a pedido de los condenados.
Quienes insisten con la inocencia de la pareja condenada, primero sostuvieron que se trataba de una falsa denuncia, esgrimiendo al inexistente Síndrome de Alienación Parental, y luego de la condena, hasta el propio abogado defensor admitió el abuso, pero buscó desviar culpas. ¿Será este beneficio obtenido por De Cristófano la perspectiva de género que le reclamaban a la Justicia las agrupaciones que defendieron a la pareja durante el juicio?
Compartimos a continuación una entrevista de abril de 2019, en pleno juicio, a la pareja mencionada.


+ Más información:
Nota en Cítrica sobre el caso: https://revistacitrica.com/el-nene-no-miente.html
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