
PD: al término de la crónica compartimos algunos videos que permiten observar de qué manera se trabaja en la escuela. Cómo se combinan los diferentes espacios: aula, talleres y cursos.
Para quienes gustan de los números. O bien los necesitan para obtener un punto de partida o una referencia.
Acá van algunos.
540 horas de espacio aúlico.
620 horas de talleres (huerta, granja, carpintería, construcción, herrería y parquización)
300 horas de comunicación (radio-locución y producción, operación técnica y sonido; redacción gráfica -escritura y dibujo aplicado al área- y televisión.
108 horas de expresión (música- percusión, guitarra y producción de grupos-, danza, dibujo y circo)
288 horas de computación.
Cuando se escribe horas, éstas son netas. Valga la redundancia no son horas de 40 minutos.
Este es, en parte, el diagrama de cuánto se hace en la fundación Ceferino Namuncurá que tiene, desde 2015, una escuela de gestión social CUOTA 0 que lleva el número 1737.
Antes, desde 1992, el trabajo educativo se circunscribió a realizar la terminalidad en jóvenes sin alfabetizar, se investigó durante diez años la tarea en problación marginalizada y la entidad funcionó, ya en el nivel medio, como anexo de las escuelas 750 y 775.
La escuela tiene un PEI -proyecto educativo institucional- aprobado por el ministerio de educación: este modelo puede encontrarse en la página www.fundacionceferino.org.ar. En él podrán hallar los marcos teóricos, los autores que se citan y que forman parte de la manera en qué se trabaja y por qué.
Estado de alerta y movilización
El martes 14 de enero se llevó a cabo una asamblea entre familiares, estudiantes, docentes, instructores y dirigentes que pertenecen al proyecto de la institución.
El motivo: analizar la situación coyuntural y general que se vive en el ámbito de la educación en Chubut.
Coyuntural: se decidió enviar dos notas, una para el intendente de la ciudad, Gustavo Sastre y la otra para el ministro de educación provincial, Andrés Meizner. Ambas para solicitar una reunión y explicar el estado de la entidad que se encuentra des financiada desde 2017 debido a que el Estado chubutense decidió, en forma unilateral dejar de abastecer los talleres de oficio que forman parte de la currícula. Vale destacar que el primer intento de des financiación surgió en 2016 pese a que existía para ese año un convenio firmado: se presentó un amparo en el juzgado de familia el cual tras la decisión de dicho tribunal fue apelado por la fiscalía de Estado. Tras una serie de nuevas presentaciones, el Superior Tribunal de Justicia decidió darle curso a la petición de la fundación Ceferino Namuncurá.
General: la crisis en la cual está envuelta la provincia y las noticias que se concretaron en la palabra del ministro de economía, Oscar Antonena, este miércoles 15 de enero que remiten al congelamiento de sueldos y un ajuste en el sector público. Las deudas que mantiene el estado con docentes pertenecientes al año 2019 y el achicamiento del mismo pese a las políticas promovidas por el gobierno nacional que se dirige en otra dirección. Cabe recordar que el gobierno chubutense adhiere al ejecutivo nacional lo cual no se ve traducido en sus medidas adoptadas y en las decisiones de cara al futuro.
La comunidad de la fundación Ceferino Namuncurá decidió en la asamblea citada firmar sendas notas descriptas y conformó una comisión integrada por familiares, estudiantes y docentes para dialogar con las autoridades pertinentes ante la falta de respuestas(el ministerio de educación no contestó el pedido de reuniones, entre otras cuestiones para resolver las situación de horas cátedras que deben tenerse en cuenta en virtud de las altas y bajas que se producen por cambios en la estructura de la planta de la institución) y las decisiones del anterior y actual ejecutivo municipal de no entregar la correspondiente habilitación para funcionar en el marco de la ley.
Esta preo cupación y ocupación de la comunidad de la fundación Ceferino Namuncurá se hace extensiva a la ciudadanía que pudo cotejar cómo en 2018 y 2019 se vivieron los ciclos lectivos con escuelas sin poder funcionar por fallas edilicias (falta de calderas, de gas, techos rotos, falencias en instalaciones eléctricas), paro de docentes y ocupaciones pacíficas por parte de estudiantes ante la realidad con la cual conviven.
Habitualmente y pese a que no se presenta desde los órganos oficiales la propuesta educativa de la escuela 1737 que funciona en la fundación Ceferino Namuncurá, se acercan familias a pedir una vacante.
Quizás las moviliza el modelo que propone dicha escuela que incluye la auto construcción de sus espacios, los cuales pueden observarse en numerosos videos y fotografías que muestran cómo se modificó un predio, ubicado en el barrio América, de 3 hectáreas que fue otorgado por Corfo a mediados de los 90′: el mismo contaba con una pequeña mejora que funcionaba como aula. De allí en más se construyeron modernos espacios aúlicos, un laboratorio equipado con la mejor tecnología, una radio y estudio de televisión, una usina cultural que es el SUM de cualquier establecimiento -en donde se realizan eventos artísticos por el cual pasaron, entre otros, Lito Nebbia, Claudio Gabis, Tonolec, Verónica Condomí, Yamila Cafrune, Ricardo Soulé, Hugo Fatorusso, Daniel Maza; y ha sido utilizado por diferentes organizaciones sociales en jornadas dedicadas a la salud, a la educación y muestras culturales. También, la usina, es objeto de la utilización de jóvenes artistas de la ciudad-, instalaciones para los animales de la granja, un invernadero, un biodigestor, un espacio de siembra y cosecha de alimentos que se consumen en la institución en las 3 comidas diarias que brinda a su población y una cancha de fútbol de césped sintético -que ha servido para el funcionamiento de clubes barriales dedicados al fútbol y al hockey, sede de los Juegos Evita y campeonatos amateurs-
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