Domingo Namunkurá: Está encendido el motor de la economía popular

Fueron 48 horas que acumularon un foro federal y un conversatorio. El hilo conductor: la economía popular. Las múltiples miradas quedaron plasmadas con las visitas de representantes de CTEP, del Instituto de la Producción Popular (IPP), del movimiento La Dignidad y de la organización social “El Hormiguero”. “Puerto Madryn produce el 15% de las verduras que consume”, dejó como pista Eduardo Blanco, del IPP, uno de los disertantes en la sede local de la universidad de la Patagonia. Miradas opuestas sobre la “ley de góndolas”, autocrítica con respecto a la gestión 2003/15 y una reunión con legisladoras provinciales y municipales(electas), parte del saldo de la experiencia que se unifica en el “Plan contra el Hambre”.

Motores en marcha

Desde la fundación Ceferino Namuncurá se ha insistido desde su creación y, a partir de contar con medios de comunicación, en diversos temas que tienen que ver con “bajar” a nuestra realidad cotidiana aquéllos planes, programas o “modelos” que saben de homogeneizar: educación, economía, justicia, entre otros que forman la agenda pública de la comunidad.

Esa agenda, impuesta desde el poder impermeable a modificar las reglas, es la que socializamos a diario en el debate: tierras, producción, acceso a una educación de calidad, el trabajo como ordenador social y la pelea constante del “destino” como una mera explicación a las condiciones creadas para poder alcanzar un colectivo estado de bienestar.

Puerto Madryn y su potencialidad, la de las oleadas cíclicas de ciudadanos que provienen de diversas partes del país y del continente americano, la que propone un marco ecológico con una planta como la de Aluar sobre cuyos datos y la relación con el medio ambiente se cierran bajo “siete llaves”, la que “crece” hacia el oeste, la que concentra el poder en pocas manos, la que supera los 100 mil habitantes y posee servicios básicos añejos o, peor aún, la que obliga a los asentamientos precarios que terminan en muertes por ser pobre; es la misma que deberá a través de su comunidad y no solamente de quienes detentan la representación popular, mirarse hacia adentro para que la frase de “un mundo en donde quepamos todos” no sea, tan solo, una perversa metáfora.

Es desde allí que al adosar el término popular a la educación, economía o comunicación, pareciera “bajarle el precio” a una manera de entender la vida en un planeta que se cae a pedazos por la codicia.

Foro federal. Auspiciado por Servicoop, participaron representantes de 60 cooperativas, el viernes 29, a sala llena. Se trabajaron en talleres y se celebró un documento para entregar ante las autoridades del país.

48 horas de aprendizaje re-forzado

Rafael Klejzer, tiene una mirada seria y el gesto adusto. Es el referente del movimiento La Dignidad en donde conviven 70 mil personas en el país. A su vez, representa a la CTEP -conocida por el liderazgo de Juan Grabois- en CABA. Fue quien inauguró el foro federal de economía cooperativa, popular y autogestiva que reunió a integrantes de 60 cooperativas, realizado en la usina cultural de la fundación Ceferino Namuncurá: “Divididos en talleres, no. Organizados”, expresó ante la propuesta de trabajar en áreas como “diversidad y género”, “hábitat y vivienda”, “políticas públicas” y “educación”.

Un mensaje.

Iris Pezzarini, ex funcionaria del sector cooperativo en el gobierno kirchnerista, expuso en la universidad de la Patagonia San juan Bosco, el sábado 30, sobre “feminismo y economía popular”: “Se organiza la economía de nuestras vidas y a nosotras nos ubican en lo domestico. Hay otra unidad, la comunitaria en donde somos las mujeres quienes administramos. Y la otra gran economía en donde estamos invizibilizadas. Somos las mujeres y los géneros disidentes quienes ponemos todo en las bases populares pero en las mesas de conducción no estamos. Tenemos 3 tareas y hay dos que no cobramos. Queremos debatir la re significación de la palabra del trabajo. Como las tareas de cuidado que quedan en el marco del romanticismo”.

Sencilla, la ponencia de quien representó a la organización “El Hormiguero”, fue como una cachetada en la sala de la sede local de la universidad en donde, una hora antes, se había proyectado el documental “Fondo”, del periodista Alejandro Bercovich.

Economía popular, parte 2. El sábado, en la sede la universidad de la Patagonia, se realizó un conversatorio del que disertaron Iris Pezzarini, del colectivo “El Hormiguero”, Juan Sanchetta, de la Mesyp y Eduardo Blanco, del instituto de la producción popular. El científico Rolando González José, primero desde la izquierda -en la imagen- fue el moderador del evento en donde hubo un ida y vuelta con el público.

“He visto cómo, sin recursos, seguían avanzando en proyectos como la agricultura. La falta de tierra es uno de los problemas como la falta de bocas de expendio. Y la tecnología, también. Deben hacerse eco los gobernadores e intendentes. Hay casos de lugares que hacen lo mismo y no están comunicados. Creemos que tiene que coincidir con la emergencia el proyectar a largo plazo. Madryn en particular tiene experiencias interesantes. Solo produce el 12 y 15% de las verduras que consume. Se abandono el desarrollo local”, manifestó Eduardo Blanco del Instituto de la Producción Popular, un ente creado por Enrique Martínez, ex funcionario en los gobiernos de Alfonsín y “los Kirchnner”.

“Si queremos trabajar sobre una buena alimentación y nutrición, el pescado es un eje. Cuando se observa como realizan las capturas y solamente se prioriza el langostino porque es un gran negocio exportador, pero simultáneamente se tira el “by catch” -conocido como aquéllo que ingresa a la red-que podría llegar a puerto, ser tratado y entregado en forma gratuita a algunos procesadores o pescadores artesanales que podrían re-utilizarlos o a organizaciones populares que podrán distribuirlo; es inconcebible. Es nuestra obligación organizar esto porque hablamos del hambre y al mismo tiempo desperdiciamos la comida”, le enunció a La Namunkurá, la diputada provincial Gabriela Dufour quien junto a la flamante diputada electa Monica Saso y las concejalas también recientemente elegidas, Nadia Garay, Sandra Mansilla y Alejandra Concina, participaron de un encuentro previo con quienes arribaron a la ciudad para exponer sobre economía popular.

Reunión previa. La diputada provincial Gabriela Dufour, la diputada electa Mónica Saso y las concejalas que asumirán en breve, Nadia Garay, Alejandra Concina y Sandra Mansilla participaron de una charla previa con les expositores en la universidad. También estuvo el jefe comunal de Dolavon, Dante Bowen.

¿Cuántas veces hablamos o escribimos sobre las banquinas de pescado, o las ferias populares? ¿Cuántas sobre los sectores destinados para la producción, como el Parque Agroforestal, y que no tienen siquiera los servicios básicos para poder producir? ¿Da igual una dieta para pibes que no comen como corresponde que una bolsa de alimentos que suele mantener cautiva a mucha gente?

Preguntas que seguiremos haciendo.

Más de Eduardo Blanco, del Instituto de Producción Popular:” Es importante tener ámbitos de debate. No se encuentra a menudo. Hay varias denominaciones sobre la economía popular. Desde el IPP hablamos de producción popular. En las cadenas de valor nadie debe apropiarse del
valor agregado del trabajador. En el Mercado Central es común observar como el valor agregado de los trabajadores es una explotación. Si hablamos de alimentos hay 6 empresas que manejan el 60 por ciento del mercado. Lo mismo en la fruta. No son productores, distribuyen. Hay que desconectarse del capitalismo. No eliminarlo. Pero saber que no es la única manera. Como el estado debe estar presente en la economía popular. No hay que hablar de asistir. No debemos pensar en una economía de emergencia para que el sistema los abrace nuevamente Hay que convencerse de este sistema trabajando en la subjetividad social. Para poder modificar la estructura. No se va a comprender de la noche a la mañana. Tenemos esperanza en Fernández para que se elaboren estrategias. Investigadores que deseen trabajar en este sistema, que lo elijan. Llevamos años hablando de la macro economía. Eso es para el liberalismo. Hay que hablar de otras cosas”.


Otro aporte de Juan Sanchetta:, de la MESYP:” Somos trabajadores que decidimos vivir de la producción propia. Venimos del peronismo. Debemos generar al menos aquello que consumimos. Rechazamos los subsidios de este gobierno porque querían llevarnos a sus mercados populares. Madryn es un lugar propicio para los almacenes populares. Tienen gente valiosa como Rolando González José que me demostró que puede coincidir lo académico con el territorio. La MESYP es brindarse por el otro. “Taty” Almeyda( de Madres de Plaza de Mayo) es una de nuestras madrinas. Recorrimos todo el conurbano para paliar el hambre. El gobierno nos propuso ser gerentes de sus bolsas de comida. Uno de los errores de las organizaciones sociales del kirchnerismo fue aumentar clientelismo. Hay que promover desde el municipio. He recorrido el país y no encontré la calidad de gente como vi acá”.

Iris Pezzarini, organización social “El Hormiguero”

“El feminismo tiene varias ramas. Creemos que los valores de la economía popular tiene que ver con el feminismo. Para poder cambiar hay que transformar de cuajo un sistema patriarcal. Ponerlo en debate. Es incomodo. Pero vamos por ese camino. Apostamos a una
transformación para las futuras generacionales. Las mas perjudicadas somos las mujeres y dentro de ello, las compañeras originarias, rurales o disidentes. ¿Tenemos el mismo objetivo? Debemos democratizar la economía y estar presentes. Tenemos que tomar la palabra y decir desde el sentir. El rol del Estado es importante para hay una pelea que depende de nosotras. Debemos cuestionarnos. Los compañeros varones deben cuestionarse su lugar de privilegio. Sino es así, es difícil romper la matriz de desigualdad”.

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