Nueva embestida municipal contra la Fundación Ceferino Namuncurá: Buscan cerrar la escuela 1737

Desde el 10 de junio, un día después de los comicios, se han recibido, en la organización que cuenta con la escuela de gestión social Nº 1737, cuatro intimaciones: una de ellas ligada a deudas por impuestos inmobiliarios.

Pese a la presentación de las ordenanzas correspondientes que demuestran la exención para entidades como la Fundación Ceferino Namuncurá se recepcionaron otras demandas como la habilitación municipal y, en los últimos días, el alumbrado, barrido y limpieza de las calles.

Sin embargo -ver fotos- se exigen pagos en donde no constan ni valores ni se considera la documentación ofrecida por el área legal de la institución que trabaja -desde 1992- con jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Fechas y notas. La primera intimación recibida fue el 10 de junio pero fechada el 28 de mayo. En ella se escribía sobre una deuda en impuestos inmobiliarios. Se contestó apelando a las ordenanzas de la ciudad que tienen que ver con la exención de esos tributos. La última nota, la que puede observarse en esta imagen. Si bien se modifican los pedidos (en esta nota se hace hincapié a una tasa de servicios y en la anterior a impuestos inmobiliarios), en el párrafo final se exige la regularización de la situación y se intima al pago en 48 horas. En la misiva no se habla de montos. Y se reitera el expediente iniciado con el número 2053 con fecha de 10 de junio. Una jornada después de las elecciones.

Vale recordar que desde el año pasado y tras la presentación de un amparo judicial, el Gobierno provincial debe responder con la mantención de los talleres que forman parte de la currícula de quienes estudian en la escuela 1737, número otorgado tras ser anexo de los establecimientos 775 y 750: inclusive está en vigencia la ley VIII 126 que prevé la creación de la dirección de escuelas de gestión social a la cual no se la da cumplimiento.

Por último: una manifestación pública que espanta. La creación de un grupo de tareas -sí, como en épocas oscuras- para perseguir a opositores (como por ejemplo lo sucedido en la puerta de Servicoop con las pintadas que, hasta este momento, pueden observarse), entre los que se encontraría la organización.

Persecución política. Carlos Merino, presidente de la Fundación Ceferino Namuncurá hizo referencia, en la columna radial, en el programa «Bisagra» a la situación que vive la organización tras las elecciones del mes pasado en Chubut y en Puerto Madryn: » El día posterior a los comicios nos llegó -a la entidad- una intimación por una deuda. Trabajamos con las ordenanzas vigentes y le enviamos una nota personal al intendente (Ricardo Sastre) que no contestó. Nos piden diferentes cosas cada semana. Quien nos firmó la habilitación municipal en donde funciona la escuela -Vanesa Cabrera- ahora nos exige impuestos y tasas de las que estamos exentos. Si quieren que seamos «sastristas», no lo vamos a hacer», expresó Merino.
Grupo de tareas. En sintonía con otros episodios (el escrache en la puerta de Servicoop y el hostigamiento a trabajadores que fungieron en las listas opositoras en las elecciones locales pasada) existiría un grupo abocado a perseguir opositores políticos entre los que se encontraría la Fundación Ceferino Namuncurá.

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