Domingo Namunkurá: Massoni volvió peligrosamente recargado

No basta verlo como un show.
Basta.
No basta con la catarsis en las redes sociales.
Basta.
No basta con dejar estas postales en el anecdotario.
Basta.

El señor de remera blanca con gorra negra es el ministro se seguridad, Federico Massoni.
Es quien mira las pertenencias del joven palpado de ¿armas? por un efectivo policial. Una serie de imágenes de la periodista (de)muestra que la requisa fue una constante en el ¿operativo? de ¿seguridad? que se realizó en la tarde del sábado 28 -chistes al margen- en el centro de «la más linda».

Paradójicamente, Massoni es abogado (el mismo que, como ministro de gobierno -cuya cartera involucraba a la secretaría de derechos humanos- hablaba de la desaparición de Gastón León y cuando se le consultó por la lectura del expediente dijo que «no estaba dentro de sus facultades como funcionario»: parece ridículo tener que explicarle a un abogado que los expedientes que no están bajo secreto de sumario son material de análisis. En nuestro caso para investigar periodística mente y en el suyo para trabajar en el tema que, entonces como ministro de gobierno, luego como ministro coordinador y ahora nuevamente como representante del gobierno provincial, debería inmiscuirse porque estamos hablando de la desaparición de una persona.

Chubut ya fue sancionada por la desaparición de Iván Torres, joven comodorense que falta de su casa desde 2003 y en donde -en un juicio «trucho», según palabras de María Millacura, madre de Torres- fueron procesados efectivos policiales de la fuerza que hoy «conduce» Massoni.

Curiosamente uno de los procesados, Leonardo Bustos, fue el jefe de la policía de la provincia cuando Massoni ocupaba el mismo rol que en la actualidad, en 2015 en el gobierno de Buzzi, Massoni no puede hacer esto que se observa en la fotografía.
El policía que palpa al trabajador, tampoco.

Debería tomar nota el jefe de fiscales del Ministerio Público Fiscal Puerto Madryn, el Dr. Daniel Báez quien por una publicación en facebook «sentó» en el banquillo al juez Paulo Konig, una de las pocas referencias ecuánimes en la justicia local.

Está claro que el poder político de la ciudad avala y estimula este delictivo comportamiento del ministro y de la policía.

En 19 días de gestión, Massoni fue reconocido oralmente en público y participó del lanzamiento de temporada estival.

¿Los turistas son parte de la razzia?
¿O volvemos a la «portación de cara» cuya postura le costó el puesto al primer jefe policial de la tercera gestión de Das Neves?

Si al joven que está de espaldas con las manos arriba se le piden los papeles como vendedor ambulante, hay personal municipal que está dedicado a ello: son las y los inspectores que dependen del área de gobierno de la ciudad.

Tras la manifestación masiva de vecinas y vecinos, este viernes en la legislatura -que incluyó una vigilia desde la noche del jueves(sería interesante poder entender las comillas que plasmó la crónica de diario Jornada con respecto a la palabra vigilia)- en la puerta del edificio en donde Massoni desplegó 170 policías -se desprende del mismo artículo que hace alusión que los participantes eran 200- y re-instaló las vallas; el vice gobernador y presidente de la cámara explicó que «no se permitió el acceso a la gente porque fueron quienes lo incendiaron», en referencia al episodio que concluyó en la noche del 17 de setiembre cuando murieron las maestras Jorgelina y Cristina.

No obstante, el ex intendente de Madryn opinó: «Como se dice No a la minería estaría bueno que digan No a la droga».

¿Qué tiene ver una cosa con la otra?
Como no hay re-preguntas es imposible saberlo.

Pero ya que el vice gobernador hizo la comparación, vale recoger el guante.

Y otra vez nos topamos con la desaparición de Gastón León quien, vale recordar, fue visto por última vez el mediodía del 24 de mayo de 2018.

¿Por qué le preguntamos a Massoni -tras los macabros hallazgos de los cuerpos de López y Lomeña enterrados en El Doradillo y en Playa Paraná- sobre el expediente de León?

Porque de acuerdo al informe de la fiscalía de Puerto Madryn y con la firma de Ismael Cerdá fue la propia fiscalía la que puso en foco la vinculación de la desaparición de León con el narcotráfico.

El mismo hilo que estiraba el abogado Massoni quien hablaba de «bandas nuevas» dedicadas al negocio de las drogas en la zona.

Ni Cerdá investigó ni investiga su propia hipótesis, ni Massoni ni el ex intendente -cada uno desde su lugar- hicieron ni hacen nada por este tema que bien podría mover la estantería sobre el tema que desvela en palabras y en 0800s pero que en la práctica…

Fue escrito: Mariano Arcioni le debe mucho a Massoni.
Fue el ariete a comienzos de su gestión ya como gobernador de «limpiarle» el gabinete en sintonía con parte de la justicia y los medios que amplificaban cada operativo guiados por Massoni y en donde no podía faltar, de fondo, la imagen de Das Neves: se trató de la manera que encontró Arcioni de despegarse de quien lo llevó a la vicegobernación primero y a ganar una banca en el Congreso, después.
Massoni fue, perogrullo mediante, el fusible que tardó en saltar en la contienda que propuso el gobierno con estatales y principalmente con el sector docente.

¿Qué harán algunos organismos de derechos humanos que observen en esta fotografía una calcada secuencia de los 70′?

Mientras tanto, si seguimos pensando en que es una referencia veraniega de alguien que le gusta hacer gala de su apodo de Capitán América, estamos al horno.

1 comentario

  1. Se acuerdan de la Fundación que presidía Massoni a principios del Siglo??? Seguramente algunos sí. Pero lo que ignora la mayoría es el «Trabajito» que hacía para «los Servicios». Oficialmente… pero nunca informado publicamente.

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