Nuevo crimen de un pibe en Madryn que deja dudas en la investigación

El jueves 7, a la mañana, un vecino que se encontraba en Playa Kaiser encontró el cuerpo de quien, en vida, fuese Eduardo Tesoro (18). Dos días más tarde, a instancias del fiscal Ismael Cerda y con el aval del juez Daniel Yanguela, se detuvieron a dos hombres, uno de ellos menor de edad. Se allanaron diversos domicilios de los cuales se secuestraron distintos elementos. Este lunes 11 se va a realizar la audiencia de apertura de investigación. La familia del menor teme que se trate de un nuevo caso de “perejiles” a quienes se vinculan a homicidios de jóvenes que, en los últimos años, se cuentan en gran cantidad en la ciudad.

Silvana Sosa, tía del menor detenido, viralizó por las redes sociales un audio en donde pide que se investigue a fondo qué pasó con la muerte de Eduardo Tesoro: ” La noche anterior -al hallazgo del cuerpo en cercanías del club del Puerto Madryn Rugby Club- mi sobrino, el otro joven detenido y Eduardo compartieron juntos un rato en la casa de mi sobrino: Eduardo se fue caminando, el otro joven en moto y mi sobrino se fue a dormir porque debía ayudar a la mamá al otro día”, le cuenta a La Namunkurá, Sosa quien agrega: ” las grandes dudas que tenemos tienen que ver con el proceso de los allanamientos. Mi sobrino estaba solo y si bien llamaron a la madre para que vuelva a su domicilio -se encontraba lejos por cuestiones laborales- cuando ella llegó, mi sobrino ya estaba esposado y la casa “dada” vuelta. Buscaban una computadora de Eduardo (Tesoro) la cual se encontraba en la casa de mi sobrino desde hacía varios días para que se la arreglen ¿Cuál podría ser el móvil para matar a su amigo a quien, por como fue encontrado, lo asesinaron con saña?”

El caso 69264 lleva como investigador al fiscal Ismael Cerda (quien inició el proceso de la desaparición de Gastón León) y como juez actuante al Dr. Daniel Yanguela. En las páginas en donde constan los sucesos según la justicia y en los cuales se establecen los pedidos de detención como así también los elementos a tener en cuenta, se hace hincapié, por ejemplo en el vehículo del menor: “Dicen que el auto de mi sobrino estuvo estacionado frente a una casa de barrio Sur y lo describen de una manera que no es como está el vehículo en la actualidad. No concuerda el color ni el detalle de las llantas, una de las características que tiene en cuenta mi sobrino, un hobby que practica a menudo. A la hora que mencionan que el auto estaba en ese lugar, mi sobrino estaba durmiendo como pudo constatarlo mi hermana quien le había insistido que se quedase en la casa porque necesitaba que la ayudase con tareas del hogar, a la mañana siguiente. Cuando llegamos al domicilio allanado -la vivienda del menor- mi sobrino estaba esposado y a punto de convulsionar, con cajas que ya estaban cerradas sin saber qué cosas retiraron del hogar”, extiende en su relato Sosa quien recalca que ” los tres se conocían desde hace mucho tiempo, inclusive el padre de Eduardo se acercó a nosotros para saber qué pudo haber pasado entre el horario en que se fue de la casa hasta que, lamentablemente, apareció muerto en la playa. Hay otros datos a tener en cuenta: no era un horario muy tarde y el auto es sumamente ruidoso ¿nadie escuchó el motor ni el portón al abrirse ya que también hace mucho ruido? Tememos que, como ha pasado en Puerto Madryn en los últimos tiempos, queden encerrados los llamados perejiles”, concluye.

Vale destacar que Tesoro recibió siete puñaladas: cinco en el abdomen y dos en el cuello.

En estas horas se cumplen 11 meses de las muertes de Héctor López y Federico Lomeña, quienes fueron encontrados sin vida, enterrados en distintas playas de la ciudad, el 17 y 18 de diciembre del año pasado. Por este hecho hay jóvenes detenidos y a quien se sindicaba como el autor ideológico de los hechos, Marcelo Campos, alias “el mendocino”, se le otorgó la falta de méritos.

El 24 de mayo de 2018 desapareció, a plena luz del día, Gastón León, de 32 años, de quien el ministerio público fiscal a través de la firma de Ismael Cerdá pidió que la causa fuese tratada por el juzgado federal ya que, de acuerdo a su investigación, había lazos con el narcotráfico.

Sin embargo y pese a que la Corte Suprema de Justicia de Nación decidió, en mayo de este año que sea la justicia ordinaria quien continúe la investigación, nada se avanzó en la misma: el propio Cerda nunca llamó a declarar, siquiera, a quienes mencionaba en su escrito como los posibles autores de la desaparición de León de quienes decía que querían cobrar una deuda por venta de estupefacientes.

Eduardo Tesoro vivía en el barrio Pujol, el lugar en donde más asesinatos se registran en Puerto Madryn.

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