
Eduardo Conde es diputado de Cambiemos en Chubut. Al igual que muchos de sus pares, sin distinción de bloques, sostiene que los violentos en este «conflicto» entre el Estado y los pueblos originarios, son los mapuches. «Repito como dije en algún medio hace algunos días que para mí, Santiago Maldonado puede estar escondido por los mapuches que es un grupo violento». Conde, cargó en contra de los organismos de derechos humanos al decir que «no pueden sostener que el Gobierno mandó a desaparecer a una persona» y también le pidió respuestas a provincia. «Qué responsabilidad le cabe a la policía chubutense», sostuvo al tiempo que «muchos sectores buscan involucrar al Gobierno nacional». Responsabilidad que, según parece, en las palabras del legislador radical, no existe. También se refirió al pedido de expulsión de la legislatura chubutense de su colega, Gabriela Dufour.
El 24 de marzo de 2016 estaban frescas las imágenes aunque vertiginosas del cambio de gobierno. Habían pasado algo más de cien días cuando, desde Nación, llegaban los mensajes de cambio de rumbo, en forma de decretos, declaraciones e intentos de modificar a la Corte Suprema, entre otras cuestiones. La plaza en Buenos Aires, vallada para la cómoda excursión de Obama, presidente de Estados Unidos que se despedía de su doble mandato tirando flores al río. A ese mismo río, en donde, 40 años antes, tiraban seres humanos. Eran tiempos, aquéllos de los setenta de dictadura militar. Desde entonces y con el devenir de los años las plazas, sobre todo, lucieron cada 24 de marzo colmadas de gente y de banderas. De cantos y de gritos de memoria.

24. Mientras el número redondo del recuerdo del golpe de estado del 76 mostraba a Macri, a solas, con Obama, con el centro vallado, y tirando flores al río; en Puerto Madryn, el diputado Conde era objeto de críticas por su teoría de los dos demonios. Hoy vuelve a reivindicar al Gobierno que lo representa, «pegándole», a los organismos de derechos humanos.
Mientras el por entonces Secretario de Derechos Humanos de Provincia-ahora, el actual funcionario del área, Oscar Petersen, es silbado por los manifestantes en el centro de la memoria en Trelew-, Fernando Peralta, en declaraciones a Radio Escuela Namunkurá, relativizaba la llegada del presidente, nada menos que de Estados Unidos, como sucede por ordenanza desde hace algunos años, en Puerto Madryn cada partido político que así lo desee puede expresarse desde el escenario especialmente acondicionado.
En nuestra ciudad, sí, la plaza San Martín lucía nutrida. Sobremanera por quienes levantan las banderas de los derechos humanos en la región. Cuando llegó el turno del representante del radicalismo, el flamante diputado Eduardo Conde primero se sintió un murmullo, y luego una exclamación en forma de abucheo. El hombre resurgió la teoría de los dos demonios y le agregó una comparación a los años que fueron del 76 al 83, con esta época, en donde, dijo, la inseguridad es compañera de la violencia de aquél entonces.

Teoría. Según el diputado de Cambiemos, de extracción radical, Santiago Maldonado está escondido por los mapuches. «Lo dije y lo repito», aseguró esta mañana en Radio Escuela Namunkurá.
El episodio finalizó con un vecino enfrentándolo, cara a cara, pidiéndole explicaciones del por que había dicho aquello que había dicho.
Esta mañana, en el programa «Acariciando lo áspero» y ante la consulta sobre la situación de Santiago Maldonado, y quienes tienen las responsabilidades del caso, Conde, reafirmó lo mencionado en El Chubut hace dos semanas con respecto a la teoría que el joven desaparecido estuviese escondido por los mapuches, de quienes dijo son violentos.
Pedido de expulsión a Dufour
El legislador también habló sobre la situación dentro de la Cámara de la diputada Gabriela Dufour del Frente para la Victoria a quien, al igual que el año pasado, insisten con expulsarla por su condena en una de las causas que se siguieron sobre Alpesca: «Ni jurídicamente ni políticamente, esto tiene asidero. No creo que pase la comisión de asuntos constitucionales», afirmó el legislador de Cambiemos.
Yo creo lo mismo pero no como grupo violento sino como cómplices de haberlo escondido para que el caos reine en este problema a resolver como con Marita Veron que nunca desapareció tampoco sino que fue todo un show político.