Sectores de la justicia apoyan el proyecto de la Fundación Ceferino Namuncurá

La situación es conocida y tiene dos años de lucha intensa. La interrupción en los convenios que se habían firmado en forma sucesiva desde 2009 a la fecha con la Secretaría de Trabajo han resentido un aspecto fundamental de la estructura formativa que propone la organización desde 1992. Es decir que del proyecto de investigación educativa que ha derivado en la necesidad de certificar los saberes de los estudiantes del cual se desprenden resoluciones, decretos y declaraciones de interes legislativo, la “pata” formada como canal necesario de aprendizaje entre educación y trabajo ha quedado de cierta manera trunca, o al menos desde la concepción del estado en cuanto a qué tipo de educación y para qué se forman a los pibes del mañana. Proyectos que en otras latitudes del mundo son considerados ejemplos de re-acomodamiento del sentido de la educación ya sin las barreras de formal e informal, encuentran en forma paradójica resistencias inexplicables sobre todo en actores que han sabido impulsar un proyecto que, repetimos, cuenta con 25 años, de experiencia. Vale destacar que, al mismo tiempo, aquéllos funcionarios del gobierno provincial, asumido en 2015 han, en su gran medida, esquivado el debate, tantas veces promocionado como una herramienta sustancial para encarar políticas de estado. Mientras el actual ministro de educación Esteban Bulrich, declarado huésped de honor en Chubut, apenas arribado a la provincia dijo que “la nueva conquista del desierto es a través de la educación”, el primer funcionario designado en esa cartera en nuestra provincia habló de incubadoras de empresa a la hora de referirse a la concepción de la formación de los alumnos y estudiantes chubutenses.

A su vez y ante una rimbombante inauguración de una sede de la Universidad del Chubut que contiene dos carreras, como enfermería y guardafaunas, trastocando el proyecto inicial de un centro de encuentro para facilitar el acceso de los sectores carenciados a los talleres de formación, a los oficios, y a novedosas herramientas vinculadas a la educación; la fundación Ceferino Namuncurá sigue sin encontrar válidos interlocutores en el poder ejecutivo, cuya figura central, el Gobernador Das Neves se empeña en destacar que desde la organización se ha roto el puente de diálogo: cartas entregadas en mano, pedidos formales de audiencia, la discusión de un proyecto de ley hecho ley y vetada por el propio mandatario han derivado en sendos recursos de amparo que fueron encontrando eco en algunos sectores de la justicia, tal el caso del juzgado de familia que entiende que se vulneran los derechos de los jóvenes a estudiar en un sitio que escogen por las posibilidades que les ofrece(alimentación, espacio aúlico, talleres de oficio, comunicación en una era soslayada por estos aspectos) y de los trabajadores a manifestarse diariamente en el oficio de aprender y de enseñar, característica de ida y vuelta.

En ese contexto diferentes voces que conocen el funcionamiento de la institución que  a lo largo de estos veinticinco años ha desempeñado tareas en relación al ámbito judicial con jóvenes en instancia legal; fueron desplegando en declaraciones públicas un apoyo manifiesto al trabajo que se realiza diariamente, de lunes a lunes en la periferia de la ciudad de Puerto Madryn que se caracteriza por hacer distinciones geográficas, políticas y culturales.

Los jueces de Puerto Madryn, Leonardo Pitcovsky y Rafael Luchelli, coincidieron en la reciente reunión del Consejo de la magistratura, un órgano que goza de buenas apreciaciones de parte, no solo de sus integrantes, sino también del arco comunitario: ambos destacaron las tareas que se llevan a cabo en la fundación, a la cual vieron crecer en un cuarto de siglo, no solo en infraestructura sino también en alternativa válida para ofrecerle derechos y garantías a sectores desprotegidos de la sociedad.

Una sociedad, que en altas dosis, suele mirar para un costado, o bien, machacar con su dedo acusatorio cada vez que se produce que rompe los cercos de la normalidad.

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