Alfredo Pérez Galimberti es hombre del derecho. Abogado trelewense, tuvo a su cargo interinamente el cargo de defensor oficial tras la jubilación del Dr. Hugo Barone. Habló en Radio Escuela Namunkurá sobre varios temas: guerra al narcotráfico, baja de la imputabilidad para los menores y educación.»Somos como Micky Vainilla. Excluímos», dijo.
«En la Argentina las politicas publicas suelen estar solapadas y, en realidad, algunas ocultan los problemas en lugar de enfrentarlos ¿Cual es el problema de la gente joven en la República Argentina? El problema es que hay un millón de jóvenes Ni-Ni (ni estudian, ni trabajan), de ese conjunto de jóvenes comprendemos que hay un problema social importantisimo: de nuestros jóvenes la mayoría no tendrá trabajo, ni obra social, ni vivienda. No tendrán vida, es decir que no se podran sentar a la mesa de la comunidad y tomar su parte porque también hacen lo suyo para estar sentados allí. Esto es exclusión», dice, se pregunta y se responde Alfredo Perez Galimberti, abogado y ex defensor oficial de Chubut-cargo que ocupó interinamente hasta la reciente asunción de Sebastián Darocca-, en la mañana del jueves 5 de enero de 2017, a radio Namunkurá.

Oficial. Hasta marzo del año pasado Pérez Galimberti ocupó la vacante que dejó la jubilación del Dr. Hugo Barone.En la foto abrazándose con el entrevistado en el programa radial «Acariciando lo áspero», en Radio Escuela Namunkurá.
Las palabras de Garavano, ministro de Justicia de Nación retumbaron en las capas mediáticas nacionales y aquí en Chubut consultamos al prestigioso hombre de derecho:»Si nosotros no tenemos políticas públicas para enfrentar este problema, ¿ qué hacemos? parece que el gobierno-Nacional- va a intentar, otra vez, es solapar este problema y decir que hay algunos jóvenes que delinquen, entonces, para bajar la imputablidad y encarcelar a estos chicos», insiste, desde Trelew, Pérez Galimberti, quien acota: «Ahora pretendemos encerrar en institutos a chicos de 14 en vez de 16. Esto es una fantasía. Sino hemos prestado atención a estos chicos durante los primeros años, encarcelarlos a los catorce años y poner dinero es una verdadera hipocresía y una burla a toda la sociedad».
«No hay que comprar políticas que son ajenas»
Por otra parte Pérez Galimberti habló de ejemplos, en otros países y de números que, sirven también a modo de referencia, para tener en cuenta: «Un chico encerrado cuesta-hoy, dice- diez mil pesos, por lo menos. Entonces como no podemos invertir ese dinero en el chico suelto, lo tenemos que tener encerrado para demostrar que estamos haciendo algo, y este algo es encerra a los malos. Esto excede a las consideraciones técnicas y debe ser tomado como una consideración política y que se cruzxa con todas las políticas estatales».
-¿Cuál es la situación en nuestra provincia?
-En Chubut está la cosa controlada. En el año 2004 desde la defensoría pública se ha hecho una investigación sobre todos los delitos imputados a menores en el juzgado de menores que existía en aquél tiempo, determinándose-y las pruebas están en la página web de la defensoría pública- que los delitos eran poco significativos: lesiones leves y hurtos. Había muy poco delitos de alguna gravedad. Que los jóvenes cometan delitos groseros, es falso. Son fantasmas. Es un mito. En nuestra provincia hay una legislación que impide tomar medidas sobre los jóvenes que no son imputables y los que sí los son hay un moderno procedimiento para hacerse cargo de ellos ya que en los casos de mayor gravedad hay alojamientos destinados para ello. Se trata de institutos que no están colmados y que tienen profesionales competentes: la provincia de Chubut no presenta los problemas que presenta la provincia de Buenos Aires y no hay que comprar políticas que son ajenas.
«El tema se instala porque hay que buscar y encontrar un enemigo», explica Pérez Galimberti quien además, establece: «Por eso se buscan los corruptos más grotescos, buscamos a los delitos grotescos y buscamos una batalla contra el narcotráfico que es una batalla que se perdió. Decididamente».
–¿Por qué?
-Porque estamos hablando de algo que lleva más de 40 años. En ningún país con políticas públicas bien trabajadas se habla de guerra contra el narcotráfico. Ni siquiera en Estados Unidos. No hay manera de ganar una guerra contra las drogas en forma bélica. Se le gana de otra manera-
-¿De qué manera?
-En primer lugar restando del mercado, porque son problemas de mercado. Esto es clarito. Si desfederalizamos el narcomenudeo y perseguimosa los pequeños dealers pasa que al Estado le cuesta un montón de plata encerrar a un pequeño dealer ya que cuando uno de ellos cae preso, aparecen veinte para ocupar su lugar. Apuntar a los grandes narcotraficantes parece que es complejo porque se sabe que viven en los countries en Buenos Aires pero no hay manera de llegar hasta ellos, si reducimos ese mercado como es en Uruguay y en Portugal, es distinta la cosa. Tenemos el ejemplo de Portugal en donde no hay un solo preso por drogas, el que quiere drogarse lo hace. Tiene su planta en la casa y la fuma. Esto le resta mucho mercado al mercado ya que se alimenta de esta prohibición. Hay, inclusive, ocho estados en Estados Unidos que han despenalizado la droga. En todo caso puede ser un problema de salud pública ya que pasaríamosa trabajar con los enfermos.
«La guerra contra el narcotráfico en México costó 60 mil muertos», dice en la entrevista realizada en el programa «Acariciando lo áspero», el ex defensor que agrega lo siguiente:»mil fueron quienes murieron por consumo. Es decir que sesenta mil contra mil nos da como resultado poner los esfuerzos en la salud pública y no en la guerra contra el narcotráfico».

Guerra. En una visita a México, Perez Galimberti comprobó los efectos de la corrupción en el proceso del combate al narcotráfico.»La custodia era de la marina, ni el ejército ni la policía que estaban corrompidas».
A modo de ejemplo, Pérez Galimberti cita una reciente visita a México: «He estado en un congreso en Durango en donde para llegar debimos pasar por un retén de la marina porque la policía está tan corrupta que debe intervenir la marina porque el ejército también está corrompido».
Debemos poner el dinero en la salud pública como se lo utiliza para sustancias consideradas legales como el tabaco o el alcohol que, en esta provincia y en nuestro país causan muchas más muertes que por las consecuencias de las drogas».
-¿Se está cerca de llegar a la situación de México?
-Es dificil comparar modelos pero fíjese como nos pasan las cosas: en España hace diez años había problemas de violencia de género y ahora nos cae y se devela la cuestión de violencia de género que es la resultante de numerosos problemas sociales. Ahora está el problema y debemos enfrentarlo. México estaba muy lejos de nosotros y está cada vez más cerca. Si seguimos las mismas políticas vamos a seguir por el mismo camino.
-¿Qué experiencias en materia de educación puede darnos como un modelo transformador para contrarrestar el tema de la baja de la imputabilidad?
-Ejemplos sobran, como aquéllo que sucede en Finlandia. Los finlandeses toman como política de estado a la educación. Ellos se preguntan, ¿de qué va a vivir este país? Bueno, este país va a vivir de la gente educada. Redistribuye la carga y le paga los sueldos más altos a los docentes y forma ciudadanos preparados para el debate de las políticas públicas. Nosotros, no. Pensamos en cómo excluir gente, pensamos en enemigos. Quitemos a los drogadictos y a los niños que delinquen. Como Micky Vainilla, ni mas ni menos.
N: de la R: Compartimos la cobertura de Radio Namunkura en Buenos Aires en la marcha, del año pasado, convocada con el lema Para que no te pase; en donde nuestro compañero Lautaro Merino Gonzalez mantuvo un interesante mano a mano con Juan Blumberg.
Dejar una contestacion