Megaminería | Guatemala, como Chubut: símbolo de resistencia contra Pan American Silver

Los daños que la multinacional canadiense Pan American Silver ha cometido en la imposición de proyectos repartidos por América Latina fueron descriptos en detalle en un informe que publicó el Atlas de Justicia Ambiental (EJAtlas) a principios de marzo. De México hasta Argentina, con casos en Guatemala, Perú y Bolivia, el extractivismo megaminero cosechó tanto rechazos de diferentes comunidades como luz verde de los Estados permeables. También la ONU había advertido sobre violaciones a derechos humanos en la región por parte de mineras canadienses.

En el mapa del observatorio ambiental aparece Chubut como un caso emblemático del lobby minero. “Por casi 20 años, la gente en Chubut ha luchado para frenar el Proyecto de Plata Navidad con la aprobación de una ley que prohíbe la modalidad cielo abierto y el uso de cianuro en 2003. Hoy, ciudadanos denuncian que Pan American Silver intenta presionar a legisladores para revocar la ley”, describe el sitio canadiense (disponible acá). El caso del proyecto Escobal, en Guatemala, muestra un escenario aún más avanzado de la impunidad con la que estos pulpos operan en el continente y se presenta en nuestra provincia como una advertencia insoslayable.

“Soy un sobreviviente de un atentado ocasionado por la empresa minera Tahoe Resources, que anteriormente era dueña del proyecto El Escobal y que luego compró Pan American Silver”, relató Luis Fernando Monroy, del pueblo indígena Xinka, desde San Rafael Las Flores, Santa Rosa, Guatemala, en una entrevista para La Namunkurá. “Hemos tenido secuestros, atentados y asesinatos en contra de líderes y lideresas, estado de sitio tras el rechazo rotundo al proyecto por haberlo instalado de forma abusiva sin consulta previa (donde la mina operó durante tres años); en esa situación tuvimos más de 180 personas criminalizadas por el proyecto minero”, denunció Monroy.

Balas contra la protesta social. En Guatemala la impunidad no fue aún reparada.

Como respuesta, la resistencia pacífica y permanente a la instalación de la mina El Escobal en Guatemala superó ya los 10 años, a pesar de amenazas, discriminación racial, persecuciones, y múltiples actos de violencia, inclusive, asesinatos, según describió el prestigioso diario británico The Guardian. Tras una sentencia histórica de la justicia, reclaman al Estado guatemalteco que cumpla con la consulta a los pueblos indígenas: “si las comunidades están de acuerdo, que continúe el proyecto, y si no, que se alejen”, afirmó con simpleza Monroy.

Escuchá la entrevista completa a continuación.

Monroy contó cómo en Guatemala también opera el lobby minero de PAS con impunidad.

Más detalles, en esta crónica de Radio Canadá Internacional.

Caso El Escobal, en Telesur.

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