Domingo Namunkura: Infancia Robada

Quizás, luego del aviso que un barco con bandera estadounidense iba a abastecerse en el muelle Storni, no hubo movilización popular similar. El verano se iba, el otoño acariciaba con tardes de sol y de calor. De pronto, bajando desde el norte y pasando a pie lento por la escuela 124 o acercándose desde cualquier punto cardinal ciudadano, un bloque de cinco mil cabezas hizo base en la plaza San Martín.

Pocas horas habían pasado de la noticia que, hecha letras de molde en los diarios e incipientes portales, motivó la pueblada: Leonela, de diez años, había aparecido tras desaparecer. Sin embargo su cuerpo niña fue encontrado en un contenedor, asesinado.

Mientras las voces pasaban del murmullo a los gritos, las autoridades de algunos de los 3 poderes intentaban frenar la bronca. Una concentración en la puerta del edificio municipal y una posterior concurrencia frente a los Tribunales: conferencias de prensa y un chivo expiatorio. Pablo Bell -hoy y desde entonces a la espera del resultado de un juicio a la provincia- vecino del lugar del hallazgo macabro fue detenido y su nombre mencionado por el entonces Gobernador Das Neves como autor de tan aberrante episodio.

Más tarde las marchas y contramarchas. Hasta que Bell fue liberado y la pista viró a un joven inimputable por su edad cuyo padre arrastraba una sombra negra de servicios de “seguridad”. La historia ¿terminó? con el ¿criminal? yéndose a Comodoro Rivadavia. Las preguntas y las comillas hacen pie en la historia oficial. Que se sabe, no siempre es la misma historia.

Más atrás en el tiempo, otras historias con protagonistas más grandes que Leonela pero con horribles parecidos en cuanto al entorno fueron nota y noticia, inclusive a nivel nacional, por ser víctimas de una red de prostitución infantil. Allí, integrantes de otros poderes, como el legislativo, bancaron con sus cuerpos y sus voces al tiempo que otras y otros miraban hacia los costados.

La estantería pública, en nombres, poco ha variado. Sobre manera del lado de la justicia. Jueces, fiscales, abogados.

En las últimas semanas, varias reuniones. El tema en cuestión: el abuso sexual infantil. Una visita del ministro de gobierno, Federico Massoni, a Puerto Madryn, se coronó con un encuentro en el Concejo Deliberante entre el funcionario provincial, ediles y familiares que enarbolan la bandera del “No a los abusos”.

Fue el Concejo, sede en las primeras sesiones ordinarias del año, del tratamiento del tema. Solicitando reuniones con representantes del poder judicial. Fue el Concejo, también, escenario de un cruce de palabras entre dos de sus doce legisladores cuando, en el desarrollo de una reunión deliberativa, el punto fue un caso puntual de abuso sexual: el que lleva a juicio a dos personas que el próximo 25 de marzo, a las 8.30, deberán presentarse ante la Cámara local compuesto por Orlando, Pérez y Asaro.

Con aroma a facturas partidarias, el tema nunca fue puesto de manifiesto. Pese a lo simbólico del hecho. Máxime cuando, ahora, en pos de unir voluntades funcionarios del ejecutivo y de la justicia, analizan estadísticas y prometen acciones conjuntas que incluyen presupuesto y un seguimiento constante.

Peses a ello, el caso puntual de Puerto Pirámides pero con denuncia en la fiscalía madrynense fue un sonoro silencio.

20 años que maten a Leonela, chiquita que iba a cuarto grado de la tradicional escuela 124, encontraron el cuerpo estrujado de una joven catamarqueña: María Soledad Morales se transformó en un símbolo. En el norte el ruido era patrimonio de las marchas del silencio. Una de sus promotoras, la hermana Pelloni que trabajaba en la escuela a la que iba María Soledad.

Hace un año y medio, en coincidencia, con un aniversario del asesinato de la piba Morales que derribó como un juego de naipes algunas figuras del poder en aquélla provincia, feudo, como sucede en otras entrañas dentro de nuestro territorio, la religiosa enérgica, de pasos rápidos vino a la más linda.

La acompañaba el cura párroco Juan Nota, por entonces, criticado por los gobernantes por su osadía de referirse a la zona como una zona de turismo sexual infantil.

La cita en el cine teatro fue desairada por quienes hoy se rasgan las vestiduras hablando del tema y opinando cual observadores.

A fines de junio habrá un Congreso. Sobre la temática y con la presencia de quienes coordinan a nivel nacional y provincial el esquema de “Infancia Robada”.

Quizás sea una buena oportunidad para recordar a Leonela, nueve años después.

Y que la famosa frase…”para que a otres no les pase”, no sea una mera fórmula de marketing.

 

 

 

  1. Loa derechos del niño nunca se lograrán mientras haya muchos que miran para otro lado,o lo que es peor aún,cuando la política se entrometa.¿Por qué será?

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