El mundo cabe en un pañuelo (o en la Usina Cultural)

“Hay que darle -como cantaba Lenon- una oportunidad a la paz”, cerró Luis D’Elía su participación junto a Carlos Escudé en la Usina Cultural de la Fundación Ceferino Namuncurá tras la presentación del libro escrito sobre la AMIA y la inexistencia de la responsabilidad de Irán en el atentado en base a documentos provenientes de Estados Unidos.

A quien tildaron de negar el holocausto. De ser un violento por participar de la toma de la comisaría 24 en La Boca o de irrumpir en Plaza de Mayo, en 2008, para enfrentarse a un golpista rural a quien le pegó un puñetazo en la cara; se refirió a la locura que puede acelerar los tiempos de una guerra cuyo final es impredecible: “La salida de Estados Unidos del 5 más 1 que en tiempos de Obama no se dio, es una presión de Israel en donde la derecha desprestigiada puede inducir a un enfrentamiento que comienza con la cuestión económica y los aranceles cruzados con China pero que puede continuar como en cualquier contienda en donde detrás de la pelea económica aparece la disputa militar”, explicó el dirigente social Luis D’Elía quien estuvo en prisión durante tres meses por la causa que depende del juez Claudio Bonadío sobre el memorándum con Irán -avalado por el Congreso argentino- a quien se lo responsabiliza de ser nexo entre nuestro país y el iraní producto de escuchas telefónicas.

Durante poco más de una hora y media el auditorio de la Fundación Ceferino Namuncurá fue escenario de una clase de geopolítica a cargo de Carlos Escudé y Luis D’Elía quienes presentaron por primera vez en el interior del país la obra “Y Luis D’Elía tenía razón” que narra el ex asesor de la cancillería en el gobierno de Menem, docente universitario internacional: “Estamos profundamente agradecidos a la Fundación Ceferino Namuncurá que posibilitó este encuentro”, expresó el también representante del partido político MILES que tiene representación en la ciudad en donde integra el frente con Unidos y Organizados.

Vale destacar que tras la salida de prisión de D’Elía (“No se por qué me apresaron ni por qué me dejaron en libertad. Justamente un 24 de marzo”, manifestó durante su alocución) el libro se presentó en el ND Ateneo, en la feria del libro en la sala Jorge Luis Borges y en el Instituto Patria contando además con la presencia de Sergio Burstein quien es representante de los familiares de la mutual judía en donde se perpetró el atentado del 18 de julio de 1994. Esta es la primera vez que la charla se presenta fuera de Buenos Aires.

Dijo Escudé: “Comencé a seguir el trabajo de Luis en 2006 cuando hice una investigación sobre cómo nuestro pueblo se empobrecía y lejos estaba de pensar y decir que D’Elía tenía razón. Discutíamos en el programa de Mariano Grondona. Igualmente tenía en claro que los demonios estaba en otra parte. No estaban en personas como Luis sino en aquéllos intérpretes de la burguesía local que licuaba las deudas privadas haciéndonos socios a los ciudadanos de ese desmanejo. En ese contexto, Luis luchó contra viento y marea para que miles de personas pudiesen acceder a una vivienda”, relató en su inicio el estudiante de la universidad de Yale que vivió de pequeño en Boston y que se considera especialmente occidental. Y continuó: “Cuando en 2009 presenté un trabajo para la universidad de Tel Aviv sobre el proceso piquetero durante 200-2007 y el ascenso al gobierno de los mismos con dirigentes como Luis no hacía hincapié en qué D’Elía tuviese razón. Pero tomé nota de un detalle especial y es cuando renuncia a su cargo como funcionario de Néstor Kirchnner tras haber sido nombrado como subsecretario de Tierras. La noticia del pedido de detención que realizó el fiscal Alberto Nisman sobre el ex presidente iraní provocó en Luis la decisión de elevar una carta a la embajada de ese país. Los argentinos somos de memoria corta y mas allá del libro de Pablo Duggan -de reciente lanzamiento en donde se habla del suicidio del ex fiscal- hay archivos que muestran cómo Nisman respondía a los intereses de Estados Unidos. Nisman era un informante, un agente secreto. Alguien que hasta se disculpaba si creía no haber hecho bien las cosas ante la mirada estadounidense. Vale un ejemplo: dicen los diarios Clarín y Página 12 del 30 de agosto de 2011 que “Insólito pedido de disculpas de un fiscal a los Estados Unidos” y “Una ayudita a los amigos para acusar a Irán”¿Quién lo recuerda? ¿Clarín lo recuerda? Me parece que no”.

La ex candidata a diputada nacional Silvia Pecci-compartió la fórmula con Ricardo Fueyo en el Frente para la Victoria- y la agrupación “Los infernales de Trelew”, el concejal de UYO Juan Duarte, Gladys Aguirre de MILES, Hugo Shwemmer de FAMUCH, Enrique D’Astolfo de ATE y CTA -integrante de la mesa directiva nacional de Federación, Tierra y Vivienda junto a D’Elía-, el consejero de Servicoop Patricio Escobar Plá, Armando Moyano de la Central General de Trabajadores y Carlos Pascuarielo, ex diputado provincial fueron algunas de las presencias en la sala de la organización que trabaja con jóvenes en situación vulnerable desde 1992. Vecinas y vecinos de la ciudad le dieron marco a la velada que propició la Fundación Ceferino y que contó con el auspicio de la municipalidad de Puerto Madryn, Ados y la CGT del Valle.

Antes de Escudé, D’Elía hiló cada paso tras la carta presentada en la embajada de Irán en 2006 junto a Mario Cafiero y el cura Luis Farinello: “Cuando se crea la Unidad especial AMIA fuimos a la embajada de Irán para enviar una carta y nos encontramos con la sorpresa que tras una hora y media de reunión con el canciller, éste nos dijese que Irán no realizaba atentados. Que no atacaban a otros países y menos a la Argentina con quien -dijo- los une una relación de afecto histórico porque en la guerra con Irak (entre 1980-1988, “que le costó 200 mil muertos a Irán”, agrega el disertante) nuestro país lo proveyó de armas livianas. A tal punto -prosiguió D’Elía- que una de las avenidas más importantes de Irán se llama Argentina. Posteriormente viajamos a Irán y visitamos dos sinagogas en donde observamos cómo conviven tres religiones. Inclusive rezamos en un encuentro ecuménico. Estas expresiones religiosas tienen representación parlamentaria a partir de la nueva Constitución basada en el Corán. Fue allí cuando volvimos al país con muchas preguntas sobre el rol de la embajada de Estados Unidos, las palabras del por entonces embajador Cheek (conocido por haberse fanatizado con San Lorenzo, el equipo de fútbol. También por la búsqueda de una tortuga de su hijo por parte de las fuerzas locales), los reportes periodísticos y la documentación de la que habla Escudé en este libro; testigos que se suicidaron, entre otras cosas”, dice de corrido y agrega que “mientras Daniel Hadad hablaba de la presencia en Brasil de Rabbani, lo llamé para mi programa de radio y desde Therán, un hombre que apenas podía caminar, me dijo que cómo podían acusarlo de terrorista. Más tarde comprobé en El Líbano que desde hace 20 años el Hezbolla forma parte de la política local en donde intercambian cargos en el poder ejecutivo y legislativo con quienes se enfrentaron en una guerra civil que terminó hace mucho tiempo. Hay 100 mil fojas en el expediente que habla de la historia del terrorismo mundial pero no dice nada de los responsables del atentado. Debemos saber la verdad de lo ocurrido el 18/7/1994 para que los culpables se pudran en la cárcel. Nuestro habitual compañero en estas charlas, Sergio Burstein, decía en las tribunas cada 18 de julio que a mí me financiaba el terrorismo internacional. Ahora hizo una autocrítica y somos grandes amigos”.

Posteriormente contó cómo se enteró del libro de Escudé: “Me gustan las noticias y googleando encontré la tapa del diario El País que mostraba un libro que decía “Y Luis D’Elía tenía razón”. Ahí pensé que Escudé había enloquecido ya que recordaba las disputas en los noventa, por ejemplo, en el programa de Mariano Grondona. Sin embargo debo agradecerle su honestidad intelectual ya que reconoció la postura de este morocho al cual no le cerraban algunas cosas desde el minuto cero. Hay un ejemplo que siempre uso como cuando en la escuela le explicamos a los niños sobre la regla de tres simple ¿Qué hubiese pasado si Estados Unidos hubiese dejado ingresar a la causa de las Torres Gemelas a los servicios de inteligencia de otros países como hicimos nosotros con la CIA y el MOSSAD? Ahí está el libro de Pablo Duggan que es enemigo de nuestro pensamiento y claramente explica que Nisman se suicidó y fue un suicidio simple. Nisman era corrupto y chorro y a quienes me tildan de antisemita o antijudío les digo que soy abuelo de una niña, Francisca, que es hija y nieta de mujeres judías. Hasta tenemos grandes convicciones que su bisabuela fue víctima en Awschwitz”.

En el análisis, no faltó la mirada geopolítica al decir que “se trata del cuarto fracaso del neoliberalismo en la Argentina tras las experiencias de Videla-Martínes de Hoz, Menem-Cavallo, De la Rúa-Cavallo y ahora. Vivimos tiempos muy especiales en nuestro país. Los invito a ver el documental de mi amiga canadiense Noemí Klein en donde cuenta la historia neoliberal mundial. No basta con decir que no. Hay que pensar el mundo con otra perspectiva. Con políticas públicas. Algunos hablan de Lawfer, otros de Plan Atlanta o Plan Cóndor 2. En una charla junto a Zaffaroni, Barcesat y De Révori, la dra. nos contaba como ella vivió en carne propia el manejo de la justicia y la intromisión de Estados Unidos. Le pagaron el pasaje, la estadía, los paseos y allí desnudó qué estaba pasando. Cuando fui a indagatoria por el memorándum, en la oficina de Bonadío- Claudio, juez federal- había detrás del oficial escribiente un cuadrito que le había entregado el Departamento de Estado de los Estados Unidos. ¿Cómo permitimos tanta intromisión? Les cuento algo y es que casi no vengo porque hay una causa del 2004 cuando junto a un grupo de militantes tomamos la comisaría 24 después de la muerte de Martín Cisneros. El asesino está libre y le habían dado 18 años de cárcel. El resto de los imputados como yo se les venció la causa ¿ A quién tienen cómo único imputado? A mí. Pero era demasiado ponerme preso después que Menem y Macri quedaran absueltos por las causas de las armas y de las escuchas por el mero paso del tiempo. Así militamos. Con la espada de Damocles en la cabeza en donde no hay estado de derecho ni respeto por las garantías ni de los derechos humanos”.

Y se despidió como en otras presentaciones: “Ya los veis sobre México, y Quito arrojarse con saña tenaz. Cuando lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y La Paz. Ya lo veis sobre la triste Caracas: luto, muerte y sangre esparcir. Ya los veis como devoran hambrientos todo pueblo que logran rendir. Se levanta a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación, coronada su 100 de laureles y a sus plantas, queridos compañeros, rendido un león”.

El Viva la Patria salió de su boca. La misma que clama justicia.
Pese a que quieran ponernos a los malos con su cara, como un eco llegó la respuesta.
Viva la Patria.

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