Domingo Namunkura: Debate

Palabra remanida suele ser utilizada hasta el cansancio de los que se se cansan de las palabras. Hay quienes, sin embargo, las palabras son necesarias para empardarlas con la acción y así, de esa manera esas palabras con aroma a hartazgo se transforman en fundamentales. Sobremanera si de convivir se trata. Máxime en un momento en la historia en donde las palabras parecen tener mayor mérito si son a puro grito.

Vale decirlo, claro, que hay acciones que no necesitan de ninguna palabra y que éstas hablan, sin necesidad de alaridos, por si solas. Hete aquí que en nuestra vida comunitaria existen, entonces, permanentemente acciones o inacciones que se dedican a poner las cosas en su lugar. O intentarlo al menos.

Si cuesta que se sienten, por afuera de una sesión paritaria la ministra de educación y los referentes gremiales o quienes representan a un colectivo docente; allí están las determinaciones de unos y otros para entender, en la realidad, qué pretende un grupo y otro, por ejemplo si hablamos de educación. Tema prioritarios si los hay.

Si hablamos de seguridad y solamente sentamos a los jefes policiales o secretarios de un área gubernamental y a los vecinalistas, mientras quienes también son parte del problema- y por qué no de la solución- quedan afuera, esos comportamientos se plantan en un lado de la mesa de las diferentes posturas.

Si la cuestión es el trabajo y la producción y otra vez aparecen solamente los actores habituales (funcionarios, cámaras aglutinadoras de grandes empresas o comercios, por ejemplo), nombres que invariablemente se repiten; lo mismo. Es una manera de decir y quienes se quedan afuera dirán pataleando, tirando o no literalmente alguna piedra, o sumarán voces que se van a replicar en medios más o menos expansivos y allí habrá otros representantes del mostrador.

Si hablamos de sistema cooperativo y solo nos quedan las elecciones cuando se les cante al que maneja la manivela de turno, o la otra chance es protestar enfrente de un edificio público o renegar en las redes sociales; tenemos otro aspecto de confrontación de ideas.

Minería

Se habla o se oye hablar de minería en la provincia con mayor fortaleza desde el 2002/2003 cuando una comunidad como la de Esquel le torció el brazo a un poderoso tándem que encarnaban el gobierno de entonces del- paradójicamente- también esquelense, José Lizurume y una empresa privada: el acceso al plebiscito y una contundente victoria del NO al proyecto que se quiso imponer de prepo bastó para que en el resto provincial se despabilaran los durmientes en el tema.

Desde entonces cada uno jugó su juego mientras el intento de pisar en tierra firme tuvo forma de campamento en la meseta con una ciudad paralela hecha a base de módulos y oficinas con promesas de trabajo y fiestas populares para convencer a los dubitativos entre acorde y acorde.

Las experiencias catamarqueñas, sanjuaninas, santacruceñas y riojanas ya en pleno período kirchnnerista puso la mira en el marco regulatorio minero que intentaba a caballito de la palabra consabida convencer a quienes al menos, según, el entonces gobernador Buzzi -hombre de Comodoro Rivadavia desde donde se hacen eco de la minería por el petróleo- les iba a llegar un cheque estén o no de acuerdo con la idea que se pugnaba por explicar en recorridos que tenían como expositores a los responsables de Minera Argenta que poseía, inclusive, oficinas en Puerto Madryn desde donde repartían bolsas navideñas para clubes deportivos, escuelas, o propagandas mediáticas.

Bastaron algunas reuniones públicas, las marchas de los 4 que recuerdan la epopeya de Esquel, la paliza en la legislatura chubutense a Matías Antieco cuya cabeza ensangrentada dio la vuelta al mundo como imágen del espanto para que el marco regulatorio se convirtiese en un proyecto que murió mientras su hermano mellizo, el marco hidrocarburífero nacía o resucitaba como cada 25 de diciembre.

Fue entonces cuando desde la incipiente Radio Namunkurá se intentó realizar un encuentro que uniese a las partes antagónicas para extraer conclusiones. Para discutir en un ambiente político que es en donde, creemos, se dirimen los problemas y se buscan las soluciones.

No fue posible.

Luego llegaría el turno de la iniciativa popular que giró en torno a 13007 firmas y que se hizo ley a medida de los lobbiytas mineros representados en la absurda fotografía del diputado frentista Muñiz que recibía indicaciones por teléfono. Fue entonces que esa ley surgida al calor de las asambleas y de la democracia participativa encontró una pared similar a la reciente ley rechazada por los senadores -38 manos- a pesar de las batallas populares que marcan otro rumbo en cuanto a la interrupción voluntaria del embarazo.

Más tarde seria el turno de Das Neves y la derogación de la ley que desarmaba el espíritu de los más de 13 mil firmantes y hablando de firmas, la promesa confeccionada como un documento con varios garantes quienes estamparon su firma, en Rawson, -salvo el jefe comunal de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares- para decirle NO a los proyectos mineros ante el embate nacional, Macri mediante que en una de sus primeras decisiones fue la de sacarles las retenciones a las empresas del sector. Por cierto, el slogan de campaña de medio término, oteando como siempre aquéllo que suceda dos años después, del oficialismo chubutense con el por entonces vice-gobernador Mariano Arcioni a la cabeza de la fórmula legislativa tenía que ver con el grito del NO a la minería.

Das Neves murió en octubre de 2017. Poco tiempo luego de esas elecciones. Arcioni no asumió -como diputado- y los vientos patagónicos giraron 360 grados: como los molinos enclavados en Rawson que en el segundo día de este 2018 vieron como el presidente Macri disfrutaba de sus negocios personales antes de tomar el té en donde un señor mayor sentado a su misma mesa le preguntaba o le aconsejaba qué bien le haría a la región la minería.

Todo espontáneo, claro.

Desde entonces, y desde entonces son 200 y pico de días la provincia firmó el pacto fiscal, se empezó a pagar escalonadamente, las clases empezaron y al toque se interrumpieron, los estatales levantaron una carpa frente a la casa de gobierno en Fontana 50, se ocuparon decenas de oficinas en Chubut vinculadas a la salud, a la educación y a los viales, se ocupó el ministerio de educación y en la calle se levantó la “villa de la resistencia”. Se murió un policía con problemas del corazón en un vaivén de manifestantes y policías, se reprimió a maestros en Rawson y en Puerto Madryn, se apresaron a dos personas ante una visita del ministro de gobierno, Federico Massoni quien fue recibido como “persona no grata”, se dilataron las paritarias hasta que se llamaron casi al filo del final del ciclo lectivo. Se amagó aumentar por decreto y cada quien, como Antón Pirulero, atendió su juego jugando con un fuego que a ellos nos les quema. En el medio, o adelante o atrás, varias causas iniciadas por la justicia local enrejó a funcionarios provinciales y ex representantes del gobierno dasnevista. Se quebró el partido oficialista y se empezaron a tironear olfateando el 2019.

Mientras tanto, ¿De qué vivimos? se preguntan unos y otros que observan como desde Buenos Aires apuntan los cañones hasta la Patagonia con recortes de asignaciones, o subsidios o “ventajas” por vivir en el culo del mundo y en condiciones diversas a la capital de Larreta. La diputada Gabriela Dufour expresó en una anterior edición de Alto Boletín que debe cambiar o discutirse la matriz productiva, desde la meseta ponen en primer plano cómo quieren inducir el camino a la minería: “Es esto o la muerte o el éxodo”, dijo sin ponerse colorado Jorge Avila, secretario gremial de petroleros, “Todo tiene un impacto ambiental, ¿O acaso las colillas de cigarrillos no influyen?”, expresó sin que se le mueva el bigote espeso Gerardo Bulacios, titular del Instituto Provincial del Agua ante una entrevista en Radio Namunkurá.

La pesca, la industria, los recursos naturales cada vez más a mano de privados (Aluar se queda con el agua del Golfo Nuevo para desalinizar el vital elemento y para uso propio pero ni siquiera se habla del tema o se realizan los pasos justos para una consulta o audiencia pública) pero después nos peleamos si el Estado es un elefante o un chiquero de chanchos.

31 de agosto Usina cultural: Jornadas de reflexión 2018

La fundación Ceferino Namuncurá trabaja como tal desde 1992 en un proyecto de investigación educativo. Sus primeros pasos fueron en un quincho de la “Loma Blanca” con el trabajo social realizado con pibas y pibes que vivían en situación de calle. Con el tiempo un predio de 3 hectáreas entregado por CORFO en la época de Salomone como responsable se fue erigiendo en una escuela de nivel medio que dejó de ser anexo de establecimientos de la ciudad y se transformó en la 1737 de gestión social en octubre de 2015: su currícula se compone del espacio aúlico, los talleres oficio, los cursos y las áreas de comunicación y expresión.

Desde principios del año 2000 ha intervenido como organizadora o participante de numerosas jornadas ligadas a la educación: trabajo, justicia restaurativa y la escuela como motor social fueron algunas de las experiencias que se llevaron a cabo en Puerto Madryn y en Esquel, en Colombia, Venezuela y México con exponentes del continente contando las experiencias en sus lugares de origen.

Posturas. Desde San Juan, dos maneras de ver un tema: la minería. Carlos Ibarbe de la asamblea “Jachal No se toca” y Macerlo Menna de ASIJEMIN, representante de trabajadores mineros.El próximo 31 de agosto en la Usina Cultural se llevarán a cabo las jornadas de reflexión 2018 que propone la fundación Ceferino Namuncurá como en otras ocasiones ligadas a la educación. En esta ocasión, se pondrá arriba de la mesa qué matriz productiva se pretende para el Chubut de los años venideros.

En estas jornadas hay disertantes, mesas de trabajo y compartir de saberes.

En 2018 y por primera vez en la sede propia, ubicada en Obreros Unidos 1201, la organización propone una jornada denominada: “Megaminería y desarrollo sustentable, ¿Una ecuación posible? Será el próximo viernes 31 de agosto en la Usina Cultural y se ha trabajado en pos de contar con voces pertinentes que nos aclaren de qué va la cosa: están confirmadas las exposiciones de Silvia de los Santos, abogada de Comodoro Rivadavia e integrante de las asambleas ciudadanas que se va a referir a ” los impactos sociales de la Megaminería”, Carlos Dante Ibarbe y Silvestre Sánchez, de la asamblea “Jachal No se toca” quienes expondrán sobre “Megaminería, contaminación y agua”, Marina Richeri, bióloga y docente de la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco que hablará sobre “La Megaminería y los derechos humanos”, el diputado provincial Alejandro Albaini quien se va a explayar sobre “Ley 5001, una ley incompleta”, Nahuel Niseggi y Gastón Arancibia, docentes de Esquel y de Paso del Sapo quienes disertarán sobre “el rol de la educación ante avances del extractivismo”, Ana Gloria Gonzalez, de Famatina La Rioja, ex asambleísta del “Famatina no se toca” que subirá al escenario con la temática de “El Famatina no se toca. No a la minería a cielo abierto”, Ana Galer, del Inta de Trelew que hablará sobre “Actividades del INTA en apoyo al desarrollo territorial del área geográfica de la meseta central del Chubut”, José Estevez, doctor e investigador del Conicet, representante de Fundación Patagonia Natural que se dirigirá a los presentes con la temática de ” 40 años después, el caso de la mina Gonzalito. Reflexiones sobre su impacto”, Rolando Gonzalez José, doctor e investigador del Conicet a cargo del Instituto de Sociales del Cenpat, quien titulará su exposición como ” Aporte de las ciencias y la tecnología al desarrollo territorial de la meseta Central”, Andrea Despo y Nelson Rapiman, de Trelew, representantes de la cátedra de pueblos originarios quienes harán mención a la “Megaminería y los pueblos originarios”, los intendentes comunales de Comodoro Rivadavia y 28 de Julio, Carlos Linares y Omar Burgoa y Marcelo Menna, secretario de ASIJEMIN, trabajadores mineros de San Juan, quien tituló su performance como “Minería: La Nueva industria en Chubut”.

La palabra remanida es DEBATE.
Ojalá sirva como punto de partida para otros temas en una provincia que necesita de muchos debates para saber hacia donde va y qué pretende para las próximas generaciones.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*