Fin de semana a pleno en la Usina Cultural

Entre el sábado 7 y el domingo 8 la Usina Cultural de la fundación Ceferino Namuncurá se colmó de vecinos que participaron de la «peña independentista» y una muestra de danzas. Grupos como Newen Pewen, Voces del Diamante, Copla y Misterio, La Nueva Sensación, el ballet Amor y Danza, los músicos Waldemar Costa y Leandro Chazarreta, la escuela de flamenco de Jessica Fernández, Reza Baile, Agitando Pañuelos y Los Pilluelos del Tango de Yamile Ramos se subieron al escenario del auditórium de la organización madrynense. Hubo muestras de solidaridad: se aportaron alimentos no perecederos para el taller de cocina de la institución anfitriona y también se realizó una donación para Candela, niña internada en Buenos Aires que requiere de un trasplante de hígado.

El escenario de la usina ya tiene duendes que se asoman como en los grandes teatros. Artistas consagrados que pasean su trayectoria y humildad -Gabis, Porchetto, Tapia, Fattorusso y Maza por dar algunos ejemplos-, pibas y pibes de la ciudad que ubican un sitio para desplegar su talento, compañías de extenso recorrido que eligen realizar sus muestras de mitad o final de año, las varietés de las y los estudiantes de la escuela 1737 que funciona en la fundación Ceferino Namuncurá en donde se despliegan las artes plásticas o audiovisuales, actuaciones o pruebas aéreas en las telas rojas, encuentros a beneficio. Hasta las peñas de Racing y de Boca con sus viejas glorias como el «Turco» García y el «Ruso» Hrabina saltaron y cantaron por sus colores amados.

Este fin de semana desde la apertura de la peña con los integrantes de Newen Pewen hasta el saludo final del domingo con los representantes de cada ballet de danza transcurrieron diez horas netas entre nervios, canciones, pañuelos, caderas acompasadas, aplausos y pedidos de bises: Jesús Rocco-junto a otro instructor de la entidad, César Rojas- propusieron la realización de una peña folclórica y hacia allí fueron las manos solidarias para encarar las empanadas y las pizzas de la mano de Yanina. Las manos solidarias continuaron con los vecinos de la comunidad que respondieron al llamado de los alimentos no perecederos para el taller de cocina de la Fundación – que atraviesa una instancia judicial para recuperar los derechos que emanan de las normas aprobadas en la provincia- y se recaudaron 40 kilos de azúcar y de fideos, a modo de ejemplo. O aproximadamente dos mil pesos ante quienes llegaban y no recordaban la solicitud. Esto fue el sábado ya que el domingo también las manos abiertas fueron para Candela, una niña que se encuentra en Buenos Aires a la espera de un trasplante de hígado.


Newen Pewen. Los que le cantan a la tierra abrieron la peña independentista. Luego pasaron Grito Chayero, Voces del Diamante, Copla y Misterio, Amor y Danza y La Nueva Sensación.

La contundencia de las voces de Jesús y de Mariana conducen a Newen Pewen a un camino de clásico: las canciones le hablan a la tierra y como la (mal)tratamos como lo hacen los de Grito Chayero que de la mano de Cristian Ferreyra, laburante público provocan los primeros brincos entre los asistentes que se cuentan de a más de cien entre niños que corretean por el parqué y parejas grandes con el alma joven que hurgan en donde encontrar un lugar para donde ir a bailar, como la familia Gilbernat que integran Amor y Danza desde donde desplegaron su andar como hace cinco años, de la misma manera que Matías, un jovencito que nos cuenta que ensayan a diario y que desde los 6 está inmerso en la música criolla. La experiencia de Voces del Diamante rematan su obra a pura chacarera como Copla y Misterio hace gala de su talento. Hasta que llega el cierre, ya en domingo, con La Nueva Sensación que se encargan de hacer mover incansablemente a Débora una jovencita que se gana un agua saborizada porque la «rompe» en la pista: clásicos de los noventa que a decir de Lucas, el cantante, los nutre a pesar de la historia que lleva consigo cada integrante con conjuntos locales anteriores.

Más tarde, obviamente en domingo, Los Pilluelos del Tango que cumplen diez años a puro dos por cuatro reinician el movimiento que continúa con Diego Vásquez y Pablo Gómez, talentos históricos de la ciudad que recrean una coreografía entre lo clásico y otras danzas que aprendieron, entre otros sitios, en Agitando Pañuelos, formación de Mariela Owen que también dice presente. Como Alma Española, de la profesora Jessica Fernández que hasta se permite un momento especial cuando es acompañada por las cuerdas de Waldemar Costa, músico afincado en la zona. Leandro Chazarreta, músico y docente de esos que hace más de dos años dijo que los pibes comían salteado se sienta y son los integrantes del «Mañanero» de la junta vecinal del barrio Perón quienes arrancan los aplausos en la sala hasta donde llegan Ivan Durant y Jessica Adriazola, también de Amor y Danza. También porque el sábado/domingo danzaron entre las mesas cubiertas de manteles negros y blancos.

Tango y folclore. La pareja que forman Vásquez y Gómez, de Agitando Pañuelos y un baile especialmente diseñado para la muestra de danza. Leandro Chazarreta y los chiquilines del barrio Perón que ensayan en la junta vecinal y se presentarán en público en la conmemoración del 9 de julio en el propio territorio.

Hay más: son las pequeñas flamencas y el grupo Reza Baile que sueña con el viaje a Arequito, la tierra de «La Sole» en donde el 4 de agosto y con la que revolea el poncho de jurado, se van a elegir bailarines para un proyecto de la todavía vigente cantora nacional. Falta un poquito y qué mejor que todos juntos se encarguen de pisar cada escalón que los lleve al escenario y desde ahí saluden a la popular y a la platea para que las manos que antes se abrieron para donar un manguito que le sirva a Candela y a su tratamiento en Buenos Aires para romperse en aplausos.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*