Domingo Namunkurá: El ojo blindado (¿Nos mira mal?)

…”El ojo blindado que me has
regalado.
El ojo blindado que me has
regalado.
me mira mal
me mira mal…”

Italiano, británico. Porteño. Héroe. Heroína. Mañanas de sol. Sumo.

A lo Sumo. A los sumo. A sumo.

Asumo.

Las frases hechas y nosotros, a veces, hacen estrago. “Adelantado a su época”, suele decirse a modo de síntesis cuando alguien rompe el molde, o no es comprendido en su tiempo, o bien quien queda en orsay como si el orsay fuese una mala palabra.
En definitiva se trata que te pesquen adelantado. En posición adelantada.
Pero eso es tomado como una infracción.

Así el fútbol, al decir de Camus el escritor, nos enseña de moral. Pero sobre manera nos enseña.
Y nos clava sus contradicciones que son las nuestras como sociedad.
En esta era y en cualquier porción de la historia.
Que al fin y al cabo resulta lo mismo, tal vez.

Es pues que nos cabe(nos cabe) y nos cabe preguntarnos si ese ojo blindado nos sirve para mirar pese a las trampas que nos colocan delante o por el contrario nos cierra las persianas para no advertir o no querer hacerlo cuánto pasa a nuestro alrededor.
Y es allí en donde se activa, como un cuerpo vivo, nuestra manera de vivir en comunidad (es curioso porque para quienes vivir en comunidad significa algo ligado a un guetto o a una mirada hippie de la existencia compramos el verso de “comunidad Claro o Movistar o la mar en coche”) y es en ese muñeco social que los órganos nos funcionan a como pueden.
¿Y los ojos? ¿En cualquiera de sus formas? ¿Funcionan en ese mapa comunitario?
Quizás haya que recurrir a otro hit de los ochenta que cantaba Pipo que no era pescador ni Pescador.

La cuestión viene a cuento -a cuento de Mariana Pastor que habrá oído la historia del Lobo y el pastorcito- de las conclusiones que surgieron de la denominada causa “Pirámides” que ha tenido y tiene menos prensa que aquélla mencionada como “El embrujo” o “Caso Correa”, dos maneras de, eufemismo mediante, cortar al medio en el inconsciente colectivo cualquier mención a la corrupción, defraudación al estado, choreo y sigan las firmas.

El desfile del diputado Alejandro Albaini por diversos medios de comunicación incluyendo una visita en los estudios de Radio Escuela Namunkurá le adosó al silencio calculado y medido en torno a esta causa-que vale recordar al trote tiene que ver con una investigación sobre abuso sexual agravado ante un hecho denunciado en Puerto Madryn pero que tuvo sede en la villa balnearia- una explosión mediática al tema que, elaborado periodísticamente por Fundación Ceferino Namuncurá con algunos pequeños “rebotes” y de acuerdo a la conveniencia de aquéllos que tienen los ojos blindados para algunas cosas y otras no; que no había reportada en los casi 18 meses que transitó la investigación ya no de un medio si no de la justicia.

“Comunicadores inescrupulosos”, “Todos te recomiendan no hablar y que lo haga la justicia”, “Es un tema intra-familiar”, “Todo mi entorno político es el que está mencionado”, “Las 28 familias nombradas y yo haremos una presentación judicial” fueron algunas de las frases que expresó, Radio Namunkurá inclusive, el ex intendente del Partido Acción Chubutense y actual diputado del partido Chubut Somos Todos, Alejandro Albaini.

Alguna vez una visita de esas esclarecedoras pero que también suelen pasar desapercibidas para muchos porque carecen de difusión nos dio de cara con una de las primeras puestas al aire en versión extensa y de ponencia desde que la radio que es uno de los elementos de difusión que tiene la organización social Fundación Ceferino Namuncurá “puso” al aire: era la voz de Atilio Borón invitado por militantes de Trelew de los derechos humanos. La cita, en Puerto Madryn fue en el local comercial “Quemehuencho” reducto de actividades culturales en forma de música o libros o producciones gráficas como la revista Ficciones- se extraña su presencia de formato cuaderno fotocopiado con sólido material para mover la “sesera”-: en esa conversación moderada por una tenaz docente de historia provincial, Borón dijo algo así como (hablando del periodismo) que de algunos temas no se puede ser objetivo.

No se puede ser objetivo. Discusiones al margen de la objetividad en nuestro palo.

Entonces nos ponemos el sayo, o el saco, o el poncho. Hablando de frases populares.

Y subrayamos.

Para Albaini y los albainis que formamos parte de esa sociedad que mira o no mira por el ojo blindado.

Síntesis de la labor mediática: Comentario en el programa Mosca Blanca, 27 de diciembre de 2016 ante varias fuentes consultadas sobre el presunto abuso sexual infantil ocurrido en Pirámides. Con los condimentos habituales de usar los potenciales y toda esa sarasa que muchas veces hacen calcular a centímetro cada palabra dicha o escrita. Luego fue el turno de lograr armar un rompe-cabezas con las gotitas de información iban surgiendo. Los corte y pegue de la declaración del menor en Cámara Gessel distribuidos como gacetillas en el pueblo de las ballenas. Las consultas al Ministerio de Educación sobre la situación de la docente imputada. La resolución de esa determinación que aparece en el Boletín Oficial -algo así como el diario de bitácora de cuanto paso damos como cuerpo social en Chubut-. Las declaraciones en la radio del jefe comunal de Puerto Pirámides, Javier Roldán y del propio legislador chusotista Alejandro Albaini reconociendo que había una causa en marcha. Algún recuadro en el diario El Chubut. Una polémica en el Concejo Deliberante madrynense entre los ediles Miguel Antín y Franco Albanesi. La necesidad de aclarar -para que no oscurezca- del fiscal Dabel Báez en que si bien existía una acción legal ésta no implicaba a ningún político (casi de la misma forma que presuroso salió a explicar el juez federal Hugo Sastre que ningún funcionario tenía algo que ver con la denominada causa “Langostino Blanco” en donde se encontraron 110 kilos de cocaína en la planta pesquera Poseidón) como había surgido en ese acalorado debate en la hora de preferencia. Los medios que no hablaban del tema pero que le ponían el micrófono al jefe de fiscales, dejando la historia a medio andar. Como definió el abogado querellante Alfredo Perez Galimberti en el epílogo de la primera etapa de investigación: “El Ministerio Público Fiscal ha fragmentado el hecho desde el principio, ya que desde que se tomara conocimiento de la causa, se sabía de la presencia de otras personas”.

Un paréntesis.

Dice el Código Procesal Penal chubutense-para muchos hablando de adelantado a la época, un ejemplo a nivel nacional-: Título 1 “Principios y garantías procesales”. Artículo 18: SEPARACION DE LA FUNCION DE INVESTIGAR Y DE JUZGAR: Los fiscales no podrán realizar actos propiamente jurisdiccionales y los jueces no podrán realizar actos de investigación o que implique el impulso de la persecusión penal a cargo del Ministerio Público Fiscal. Si los jueces sustituyeran de algún modo la actividad propia de los fiscales, se apartaran inmediatamente del conocimiento de la causa.

Título 2 “Acciones que nacen de los delitos”. Artículo 37: La acción penal pública corresponde al Ministerio Público Fiscal(Artículo 195, 3, C.CH) sin perjuicio de la participación que se concede a la víctima o a los ciudadanos.
Su ejercicio no podrá suspenderse, interrumpirse ni hacerse cesar excepto en los casos expresamente previstos en la ley. Artículo 38: DELITOS DE ACCION PUBLICA. EJERCICIO POR EL FISCAL. QUERELLANTE. Todos los delitos serán perseguidos de oficio por el fiscal, excepto aquéllos cuya persecusión corresponda exclusivamente a la víctima. Podrá actuar en conjunto con el Ministerio Público Fiscal, pero en ningún caso se podrá subordinar su actuación a directivas o conclusiones de éste.
Si un representante del Ministerio Público Fiscal se negare a investigar los hechos contenidos en la querella, la víctima podrá ocurrir ante el un superior jerárquico de aquél, el que deberá ordenar a otro fiscal que inicie la investigación si ello correspondiere.

Seguimos.

Hay dos publicaciones del periódico Alto Boletín que se edita en la Fundación Ceferino Namuncurá y que se distribuye de manera gratuita en los kioscos -para quienes deseen consultar el archivo los invitamos a pasar por Obreros Unidos 1201- que se expresaron sobre el tema, independientemente del accionar de la radio y de la televisión (en donde se incluyen manifestaciones del abogado defensor, Néstor Fabián Gabalachis), como así también en el portal de noticias que se halla en www.fundacionceferino.org.ar.

Todo al alcance de la mano. De la vista. O de otros sentidos que sirvan para interpretar la forma que tuvimos de trabajar sobre un tema en donde, dijimos al principio, con el afán de cuidar a la víctima y no revictimizarla observamos cómo con el correr del tiempo lo único que se intentó fue cerrar la causa, luego taparla, y posteriormente hablar de cuestiones políticas: la víctima, un menor de edad que contó cosas vividas a sus 5 años fue corrida del foco y los presuntos perjudicados por una acción maliciosa, entre otros de inescrupulosos periodistas son otras personas.

Mayores de edad.

Más del resumen propuesto: “Resulta a mi entender insuficiente los argumentos sostenidos para cerrar el caso sin más, ante la clara evidencia de sintomatología clínica certificada por el médico forense de la existencia de lesiones compatibles con penetración anal…” (Jueza de la causa Stela Eizmendi. “…la evaluación del perito forense de acuerdo al informe 34/2016 da cuenta de la presencia de lesiones compatibles con penetración vía anal”(Gabalachis, ¡abogado defensor!). “No seré yo quien dilucide el asunto definitivamente pero la labor que aquí me convoca y la existencia de elementos significativos en esta etapa, no me permiten cerrar el proceso dando finiquito a la causa”(Jueza Eizmendi).

Estas definiciones corresponden a la primera parte de la investigación que una vez realizada la denuncia comenzó a trabajarse el 30 de noviembre de 2016. La jueza obliga a la fiscalía a seguir investigando.

Parece no coincidir con los artículos descriptos que forman parte del Código procesal penal chubutense.

Título 4. Capítulo 1. Normas Generales. Artículo 117: El fiscal se inhibirá y podrá ser recusado cuando existan motivos graves y fundados que afecten la objetividad de su desempeño. La recusación será resuelta por el fiscal superior. Quien recusa podrá pedir la revisión de esa decisión ante el tribunal.

En marzo de 2017 dábamos cuenta en un informe publicado en la edición de Alto Boletín que el informe de las peritos Mariana Pastor y Silvia Sarubinsky describía en algunas de sus conclusiones: “…Existen indicadores emocionales y de sintomatología somática que podrían relacionarse con ASI (abuso sexual infantil)…” pero agrega:…”el análisis de validez y credibilidad del relato es increíble”.

Combinada en la síntesis algunas miradas “objetivas” y “subjetivas”.

Pues bien. ¿Si la jueza arribó a la definción que la causa debía continuar, como continuó, por qué no amplió la investigación a las menciones iniciales del menor que fueron ratificadas en el segundo tramo de la misma? ¿Si las pericias de las peritos oficiales son notablemente opuestas como sucedió luego con la conclusión de la Dra. Elsa Sánchez, cuál es el rol de los órganos correspondientes para evaluar el trabajo de cada profesional? ¿Si hasta la defensa de los imputados reconoce las pericias clínicas del médico forense con lesiones anales, por qué la fiscalía interpretada por las Dras. Angélica Cárcano y Alejandra Hernández pidió el cierre de la causa? ¿Por qué no se recusó a la fiscalía si había visos de parcialidad? ¿Cómo es que Albaini habla de la causa con pelos y señales si según él nunca estuvo involucrado? ¿Por qué los medios que metieron un bocadillo en el tema no analizan más en profundidad el sistema jurídico-político-social(el orden de los factores no altera el producto) teniendo en cuenta la presencia de niños que para algunos ejemplos esos niños son sinónimos de delincuentes si aparecen envueltos en alguna escena “policial”?

Albaini fue nombrado públicamente en la antesala del pedido de elevación a juicio o no de una causa que se inició en- insistimos- noviembre de 2016 y se definió en abril de 2018 creyendo quien escribe que las idas y vueltas en la misma tiene que ver, justamente, con su apellido nombrado en la primera cámara gessel realizada al menor involucrado.

Mientras el diputado relaciona lo expuesto a factores políticos -leemos, partidarios- vale resaltar la permanente postura del Fiscal Daniel Báez, jefe de fiscales ante las denuncias formuladas por sectores de Chubut Somos Todos que incluye al ex Fiscal de Estado, Diego Martínez Zapata, previo a su nombramiento como tal, y cómo ha actuado el jefe de fiscales de la ciudad del Golfo cuando en el banquillo estaba sentado alguien de algún sector opuesto al actual partido gobernante que, las vueltas de la vida mediante, lo tiene como uno de los investigadores en las causas de presunto “retorno” de dinero en la obra pública (es notable la presencia de Báez en casos donde el dinero es vehículo de las investigaciones. Ejemplo a mano la investigación sobre delitos de abandono de persona de la empresa Aluar en una causa iniciada por la fiscalía y propuesta para su cierre por…la misma fiscalía); siendo una de sus “blancos” predilectos la diputada Gabriela Dufour, simbolizada hasta la causa “El embrujo” como la corrupción de Chubut.

Gritos que repetía cual chirolita el propio Alejandro Albaini en el inicio del tercer mandato de Das Neves.

La objetividad señala que hay una causa, ahora elevada a juicio en donde conviven dos imputados: la madre y la pareja de ésta del niño que, hablando de gritos hizo lo que pudo con sus expresiones.

Mientras, el cuerpo social, se aferra a ese ojo blindado que a diferencia de la canción del interminable Prodan no mira mal.

Directamente no mira.

Facundo Navarro

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