Emotivo acto de la colación de Federica e Imanol

Poco después de las doce y media del caluroso día de los inocentes, la Usina Cultural lucía con las mejores gala y colmada. Desde temprano y de a grupos de familiares, allegados y amigos; “emperifollados” para la ocasión fueron arribando a la Fundación Ceferino Namuncurá en donde estaba previsto el acto de #colación de Federica Menendez y de #ImanolCoria, estudiantes de la escuela 1737 de gestión social.

La presentación oficial, la transmisión de La Namunkurá en vivo y en directo, las cámaras de video prestas para captar cada sensación, el ingreso de la bandera de ceremonia que portaba Renzo Nasif, escoltado por Joaquina Menendez y Brandon Vasquez, el himno cantado con ganas y las palabras de Carlos Merino, presidente de la entidad y Director de la escuela: el recuerdo de otros egresados(“Podríamos hablar de tres etapas ya que tras la experiencia de investigación educativa entregamos los títulos de terminalidad para quienes podían cumplir la primaria y hoy siguen en la Fundación como instructores; aquéllos que dimos con el EGB3 de por medio por el cambo de la ley siendo anexo de alguna escuela de la ciudad y ésta segunda camada de egresados de bachiller con orientación agrotécnica tras haber recibido el número de escuela de gestión social”, sostuvo Merino), el momento de las emociones hechas video.

En la pantalla gigante y con música de fondo se recortaba la figura de Imanol recorriendo los talleres en un trabajo de televisión en donde oficiaba de reportero. Mientras, otras postales iban desgranando su otro recorrido: el que transitó para ser bachiller. Pintando alguna instalación, en el aula con cara seria pensando cómo resolver un ejercicio y los saludos de la mamá, el papá, los amigos, los “profes” como Mariana y “Capocha” que los tuvieron en el aula o de Cecilia, Mariela e Ignacio que también advirtieron el crecimiento del pibe que ingresó a la Fundación Ceferino Namuncurá en febrero de 2015 y que como él manifestó, ya lo había hecho de grande. Sus personajes en el escenario de la Usina Cultural, vestido como San Martín o en la piel de un joven originario cantando un loncomeo creado en el área de expresión junto a Fabio Antieco. Los consejos de César, instructor de construcción que, desde la experiencia, contaba que debía serenarse. Es que la procesión va por dentro por más que por fuera, parezca “agua de tanque”.

Imanol. Momentos de la entrega del diploma y la medalla para Imanol Coria. Contándole a la gente cómo fue llegar hasta ser bachiller, un plano de su familia debajo del esneario y el beso de la mamá que resumió todo con un “sos un buen pibe”.

Tras el video, sus palabras y el agradecimiento. A la institución que lo albergó y a sus familiares que llegaron desde lejos para darle un beso, o a través de un video enviarle un saludo con acento español.

El diploma y la medalla entregadas por Marcos y Juan Pablo, dos que lo siguieron de cerca, sobretodo en el último tiempo. La familia en el escenario y nuevamente las palabras de los padres, orgullosos de su tenacidad: “Todos dicen que sos un buen pibe”, destacó la mamá que comparte amor y rubro gastronómico

“Nació un 30 de octubre” empezó diciendo el locutor para presentar a la “gurrumina” de antaño. Claro, la pequeña de quienes todos hablaron como de un tsunami de pelo corto, o mechón amarillo o violeta que las imágenes nos la mostraban en el aula jugando a estudiar y viceversa, en algún “corto” como el del “Encuentro”- se puede observar por youtube- en donde una actividad de historia sobre octubre de 1492 se transformó en una ambiciosa película con vestuario propio incluido y escenas grabadas en varios exteriores. Narrando, ya más grande, en un estudio de radio, sea en la playa en el módulo o en el de todos los días que forma parte de las instalaciones de la Fundación.

Colgada de una tela y con un profundo recitado que hablaba de atreverse comenzó ese fragmento de diez minutos mientras también, al igual que con Imanol, mamá y los hermanos que van desde los “veintipico hasta un piojito de rulos”, llegaban los mensajes de cariño en donde no podían faltar las amigas y Bruno, su compañero, recibido en la escuela 1737, en la primera camada, quien recordó una anécdota: “Nos pintamos la cara-dijo con candor- mientras trabajábamos acá en el auditorio. Todavía no éramos novios pero cómo nos reímos”.
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Federica. La niña que ingresó a los doce años. La mujer que se retira con su diploma y la alegría de su gente, su familia, su compañero y los suyos, los profes y quienes convivieron con “Fede” en la Fundación.

El diploma y la medalla. Richard, el de las telas y Eugenia, la de los videos. Las palabras, la familia sobre el escenario y la apuesta a seguir estudiando. Que rima con soñando.

Quedaba más.

La elección del mejor compañero para Renzo Nasif cuya distinción fue entregada por Nicol Castellano.

Los pichones de primer ciclo. Los mismos que mañana viernes 29 cuando en las casas de los alrededores humeen los ñoquis, ellos estarán presentando su trabajo final en #cienciasnaturales.

La despedida con “Los Borbotones” y un rap con la música de hace un par de semanas.

Esa que en la letra dice: “Pelea voy a dar”.

Y que ellos gentilmente cambiaron para dedicársela a los que se van.

Aunque para que la “ausencia” duela menos, van dos registros sonoros para re-vivir el paso de ambos por la #FundaciónCeferinoNamuncurá.

Un espacio para ser uno mismo.

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