Cooperativismo en la agenda política de Puerto Madryn

(Fotografía Gentileza: Carlos Pascuariello, Vicepresidente PJ Puerto Madryn)

Empezamos por el final. A veces, resulta. Los colores, idénticos y un recuerdo. Aquél partido entre Boca y Atlanta, en cancha de los xeneixes, en el amanecer de la era Alegre-Heller: las camisetas blancas para los locales y los números pintados con marcador negro. La lluvia que borronea esos números, como borroneados estaban los números, financieramente hablando del club más popular, quizás de Latinoamérica. Posteriormente, como en un designio de la historia, como en un pase mágico, los paradigmas que se cruzan, como se cruzan, hablando de destinos, las historias. Llegó la clausura del ’95 y el Apertura-torneo- de ese año con la aparición de Macri.

Hoy, cuando veinte años han pasado y años son muchos, aquél Macri es hoy Presidente de este país en donde aprietan los zapatos y Heller, cooperativista de larga data, diputado nacional.
Dos modelos descriptos en la voz y en el cuerpo, porque el tipo es todo movimiento, por Luis Sanjurjo, joven integrante del polo cultural del Banco Credicoop que, hablando de historias que se cruzan, se gestó en plena dictadura de los setenta mientras Macri papá hacía negocios licuando deudas. Posibilidades que no tenían esos bancos que se besaban con la quiebra: «Te digo Boca y te digo Atlanta. Te digo Boca de la gestión Heller y de la gestión Macri. Atlanta tiene hoy un trabajo social ejemplar en el país.Se dan la mímesis de los colores y los modelos que encarna cada club en este momento. Aquél entonces y hoy. Boca se ha transformado en una empresa; es un club que tiene grandes interrogantes en las finanzas institucionales que daría para otro debate. Pero además es un club que le ha dado la espalda al barrio y se ha transformado en una trinchera para potenciar una matriz política, una matriz que algunos llaman neoliberalismo pero que para mí es una forma de entender el mundo. Atlanta por el contrario, un club quebrado fue acompañado por el modelo cooperativo en donde podemos nombrar a Carlos Heller pero también debemos mencionar un ideario que es del cooperativismo, un ideario que desde el banco Credicoop, desde el Centro cultural y de tantas instituciones que compone el movimiento cooperativo luchan por construir ese mundo en el que un club de barrio, un club social, sea un club para el barrio, sea un club para las vecinas y los vecinos. Para los pibes. Que sea un espacio de inclusión y la lucha por la igualdad de oportunidades en el acceso al deporte profesional y en la salud para los pibes. Decir Carlos Heller es hablar de la conjunción de estos ideales que van de la mano entre la lucha política y cooperativa», cuenta apasionado el «Chino», hincha de Independiente y de San Telmo quien subraya que «para el que se crió viendo a su equipo de toda la vida, hoy es una quimera siquiera, entrar a la cancha».


Sin parar. Con gripe y todo, Sanjurjo, después de una intensa semana con presentaciones en Buenos Aires de políticas culturales cooperativas, arribó a Puerto Madryn invitado por el banco Credicoop de nuestra ciudad. El joven, integrante del movimiento cooperativista desde la agenda cultural y comunicacional trabaja con chicas y chicos privados de su libertad en donde brinda talleres.

«Hace diez años que estamos trabajando con el observatorio de culturas políticas Floreal Gorini. El centro cultural tiene 15 años de vida y representa los ideales de personas como Floreal, símbolo del cooperativismo en cuanto a posiciones filosóficas y políticas que señala que si las utopías se componen de diversas batallas, la primera sin dudas, es la batalla cultural. La propuesta de esta charla es pensar un cuadrilátero de experiencias sobre la idea de que cualquier proyecto económico o político, antes es un proyecto cultural. Es clave deconstruir y resignificar algunas identificaciones pensando en los desafíos en cuanto a lo cultural que se deben tejer desde nuestras comunidades. Es en la discusión político cultural en donde vamos a poder construir esas ideas que nos permitan soñar ese mundo en el que quepan todos los mundos pero que también nos permita construirlo. Desde el cooperativismo, ese mundo está tramado nuevamente por el valor de la cooperación y de la solidaridad. Son esas, las coordenadas éticas que nos ofrecen la posibilidad de pensar y recorrer experiencias, una de las tareas de nuestro centro cultural que hoy se representa en esta jornada en Puerto Madryn, pueblo al que le estamos agradecidos y a la comisión de asociados del banco Credicoop que organizó esta actividad para conocernos y debatir. Que se puedan generar inquietudes de cara al próximo año que se puedan plasmar aquí en Madryn», resaltó-volviendo al principio- Sanjurjo previa al encuentro que mantuvo durante dos horas con distintos representantes de la sociedad madrynense.

También, señaló:»Este mapeo que vamos recogiendo y que se desenvuelve vertiginosamente incluye realidades locales, pero también continentales. En esta etapa que estamos viviendo el rol de los proyectos de la comunicación comunitaria es fundamental pero también lo es el trabajo en red de estas experiencias comunitarias y cooperativas. Establecer sinergias que permitan avanzar con los proyectos de estas características. Es importante el rol de las organizaciones sociales para romper ese cerco mediático y esa lógica que no solamente coloca una agenda de temas sino una territorialidad que genera una visión del mundo en donde se manifiestan los intereses de ese unitarismo o centralismo. Luchamos por construir un mundo plural en donde existan la diversidad de voces y de puntos de vista por eso la bandera del cooperativismo simboliza esa pluralidad. Es un momento en donde está amenazada la forma de hacer cooperativa por aspectos como la reforma laboral en donde se prevé castigar a los cooperativistas con más impuestos, corriendo de la valoración de nuestra actividad el real sentido cooperativo intentando ponerlo como una empresa más que busca el lucro. Las experiencias cooperativas buscan el interés social y construir lazos de solidaridad social. Necesitamos lograr poner en el centro a la discusión cultural y comunicacional. Hoy vivimos una realidad que no se muestra tal como son nuestras realidades locales, regionales, nacionales o continentales. No son la realidad efectiva. No se muestra lo que es. Es clave poder pensar como se construyen símbolos y metáforas y es necesario fortalecer el rol de la comunicación alternativa. Poder desplegar los sueños que nuestras sociedades tienen. Hoy más temprano, en el almuerzo hablamos con compañeras y compañeros sobre la urgencia de hacer diagnósticos ya que los desafíos son producir conocimientos sobre la realidad que estamos viviendo y construir conocimiento para el desarrollo de políticas que nos permitan articularnos. Las claves, la construcción de redes ya sean sindicales, o de la comunicación como hablábamos, municipios, universidades y demás actores de la comunidad. Necesitamos más conocimientos que nos permitan compartir las técnicas de producción de conocimientos. Resumiendo: territorialidad, redes y articulación a la hora de socializar nuestros dispositivos de formación».

La charla, interesante por cierto con ejemplos de cómo trataban los medios de comunicación algunos temas que resurgen como la «inmigración y sus peligros», la compartiremos a la brevedad en versión radial.

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