¿En dónde está Santiago, Santiago?

Habitualmente y para quienes no “manyan” ciertas costumbres o jergas periodísticas, les compartimos algunas recetas detrás de escena.

Habitualmente, decíamos, el corresponsal, y en este caso, la Fundación Ceferino Namuncurá cuenta con dos, dos pibes de corazón lindo y muchas ganas de estar ahí, en donde suceden las cosas: con hormigas en el que te “jedi”, los tipitos ya recibidos de sus cuestiones, cámara en mano, o celular encendido, o micrófono atento, aprovechan y le sacan el máximo jugo a esta era que, puede ser de la boludez, como dicen Mollo y compañía, o bien pueden ofrecerle un abanico de posibilidades entre cables, usb, pendrives, transformadoras, hd, y la mar en coche. Y los muchachos que supieron ser espalda contra espalda, alimentando el aire inicial de la Radio con “Ay, Ceniza”, tejiendo producciones picarescas o raspando en el arte de pensar, ahora,”separados, siguen estando ligados por esos hilos mágicos de la vida.

Espalda con espalda. Ahí están, en los albores de Radio Escuela Namunkurá con aquél Ay Ceniza que disfrutaban cuando baja el sol. Las cargadas, las imitaciones de Riquelme, o el Coco Basile, Santiago “entrando” como un caballo en una joda telefónica. La Argentina del balotaje en noviembre de 2015. Las marchas, las notas, la búsqueda. Con hormigas en el…ellos te cuentan, desde Buenos Aires o desde Europa, con la firma de la Fundación Ceferino Namuncurá qué pasa en donde pasa.

Uno en España, el otro en Buenos Aires.

Y así como te enteras, de primera mano de los retos de las señoras de cogote largo y aros pasados de moda, que la inseguridad es culpa de los chiquilines, o que la yegua se robó todo, o que no hay libertad de expresión mientras le hablas al micrófono;también pateas las calles entre militantes de toda la vida, o la monada que recién asoma en esto de pugnar por sus derechos, mas no sea batiendo un parche entre humo de choripanes. Esos choripanes que tanto les molesta a las señoras de cogotes largos y aros pasados de moda: entonces abrís youtube, otra del palo de ellos, los más gurises, y te encontrás con banderas, instalaciones, Baradeles y Yaskys pero también te topas con el productor que revolea la fruta o la verdura que hace por no metersela en el… y las rondas de las Madres, y los mano a mano entre un cachorro que se fue de cachorro y ahora combina la música en versión terapéutica o en ensamble de rock entre compañeros que, encima, le hacen la segunda y producen en esos formatos raros nuevos, como diría Charly y te regalan domingo, o miércoles por medio, una charla vaga en un “derpa” de Buenos Aires, que bien podría ser la cocina de cualquier barrio acá en el Madryn que los vio crecer entre arena y piedras.

Si hay una marcha de izquierda, ahí está. Si los que soplan la bronca son los científicos, ahí está, si el Instituo Patria, les pese a quien les pese, desborda de ñatos que solo quieren”el asado de vez en cuando, un laburo, y el estudio para los pibes”. Frases memorables como “tienen el culo mojado”, o “estos topos gigios de Macri” que se escuchan, creanos, en Puerto Madryn, solamente por un parlante: por Radio Escuela Namunkura, que con ley de medios o sin ellas, con Asfa o con Enacom, sabe en donde tiene que estar.


Lautaro. En la foto final, de barba rala, preguntándole a Yasky por el famoso paro general. Metido entre micrófonos con más “chapa”, el tipo se hace un lugar. Como para meterse en la manifestación, reciente de Pepsico, o en el pedido por la Ciencia y el No al recorte.Corresponsal en Buenos Aires, Radio Escuela Namunkurá tiene, de primera mano, su mirada de la realidad.

Por suerte, ellos, los pibes de la casa, tienen el GPS activado y escasas veces necesitan andar recalculando.

Pues así, las crónicas envasadas en el porteñaje llevan la firma de Lautaro Merino Gonzalez que atraviesa las plazas de los Qom, en tiempos de cristinismo, o las de Pepsico o los docentes, en tiempos del innnombrable. Y las fotos que también hablan, y te muestran en primer plano un cajón de verduras con el fondo del cabildo, o una mano tomada de un tipo con un niñito, caminando en el medio de Corrientes o avenida de Mayo, o diagonal Norte o Sur. A veces, la pregunta que sacude la modorra de los movileros de “experiencia” que quedan desenfocados en vivo y en directo por el desparpajo de un sureño que le chanta en la cara, por ejemplo, a Blumberg aquéllo del Estado panóptico”. Entrenado entre los cuentos de Castañeda o las exigencias de la profe-mamá que lo obliga a sacudir las pilchas de la “sesera”, Lautaro nos trae, desde facebook, o la página de noticias, o el éter del 88.9 la crónica o la entrevista deseada en tiempos en que la calle, como dice Manu Chao, me llaman calle y hay que defenderla.

Cruzando el charco

Del otro lado del mapa, y tras una combinación de organizaciones de torneos de fútbol, de pantallas al aire libre para ver los recitales, en vivo de la Usina, capaz de diseñar la tapa del diario o el almanaque ese que le pide Carflos y parece que no llega antes de diciembre. El que consigue las camisetas y caminando va tocando la guitarra. El que se mete en una casa medio abandonada o elige los paisajes de la tierra arenosa que lo vio parir;el que se hace tiempo para marcarle los pasos a los pibes que son casi tan pibes como él, el que come apurado porque prefiere dedicarle los segundos a otra cosa en la vida, el que que tenía un mechón rubio como Palermo a fines de los noventa y que casi no cuenta el cuento, capaz que allí resida ese vértigo que lo lleva a Ecuador a las Galápagos, o a Perú al Machu Pichu mientras conoce una escuela parecida a la 1737 del barrio Roca o Comercio o América, el que se hace un viaje relámpago para ver a la Selección y canta “Brasil decime que se siente”, o el que le hace el aguante a Bruno Arias que anda por la vida como sube al escenario, con una hermosa parsimonia jujeña. El mismo que te aparece, en el medio de la tribu, con una escandinava, o danesa, o un israelí que le permitira, porque a la vuelta venden tortas, como dice un amigo, cruzar el charco y ser recibido por aquéllos que supo cobijar en su departamento frente al Golfo Nuevo.

La camiseta sin manga de Boca-hagamos una vaca para conseguirle otra- que llega a España, pasa por Croacia y te cuenta la final en vivo y en directo de la Davis esquiva desde los tiempos de Vilas y Clerc cuando él ni siquiera estaba en los planes de papá Rolo y mamá Silvina, o la previa de una copa de campeones en la plaza Los Cibeles en donde, a pesar de quienes vemos en el merengue la figura eterna de Franco, se van a costumbrando a transformarla en sede de festejos.

El mismo que se encuentra con un tipo grande que le habla de la Independencia versión latina aunque tenga tanto acento gallego, como pronunciadas sus cejas; el mismo que se encuentra con la Russo, la Sandra que antes de 6-7-8 la gastaba, hablando de redacciones en el Pagina 12 que supo concebir un tal Lanata antes de comerse el muñeco de Michael Moore que le queda grande. Al igual que Lautaro, el tipo ve una bandera peruana, un grupo de caras morenas, y se acerca y pregunta. Y envía el material. O se informa y sabe que el innombrable viaja a rendirle pleitesías al rey que todavía estará pensando si San Martín y compañía sintieron angustia cuando los de este lado del mundo decidieron romper cadenas:entonces arma un grupo de wasap y combina a argentinos que viven en la capital de la tierra que tiene muchos capitales en nuestra tierra y desde allí, desde los aparatejos de este tiempo que salen las voces de los madrileños que también repudian la visita del presidente argentino y aunque los corran, o los quieran meter en un corralito como el que propone Bulrich, la ministro que en los dos mil le arrebanó el sueldo a los jubilados, en un protocolo antipiquetes, Allá quieren hace lo mismo. Pero el pibe de la gambeta cortita, el que te la clava en en un ángulo con chanfle, el que se acerca tímido a Manu Chao antes de partir al otro lado del Atlántico pero después le hace una nota en la plaza del pueblo madrynense, que atesora el archivo sonoro de la Radio fundada en 2011 pero pergeñada hace 20 años y que alcanzan siete o nueve minutos para hacer de ella una de las mejores escenas de los últimos tiempos.


Viajero. En su rol de cronista andariego, Santiago Diorio nos trae noticias de Europa. Sonrisas con la cobertura de la Davis para Radio Escuela Namunkurá o momentos de reflexión e indignación porque en España también se preguntan por Santiago Maldonado, desaparecido en Chubut. La guitarra, fiel compañera. Podes encontrarlo recorriendo el mundo cantando en su canal de you tube.

Habitualmente ellos escriben y mandan su material como corresponde a un corresponsal. Así está escrito o tácitamente está dispuesto en el manual de los escribas que, cuando se alejan de su punto de redacción, leáse Obreros Unidos 1201, código postal 9120, son ellos quienes tienen que ademas de adornar con su firma la crónica, la entrevista o la escena vivida, ahí, en donde ocurren los hechos.

Hoy cuando Chubut es noticia mundial y no porque la leona Gomes Fantasia la rompe entre las integrantes de la selección de hockey o Mercado la gasta en Sevilla en donde luce la cinta de capitán y sueña con calzarse la cuatro del mundial de Rusia(quien te dice sea el pollo Diorio que vestido con pieles y gorros kosacos nos traiga las informaciones del evento más convocante del planeta-o detrás de los Juegos Olímpicos-; sino porque en la cordillera, esa misma cordillera que eligen muchos como los que paraban en el departamento del que tiene la casaca sin mangas que va para todos lados, la que sirve para sentarse en cualquier esquina del mundo y traernos en you tube los capítulos de sus canciones, autofinanciadas y autofilmadas, es tierra de botas que aplastan como el monstruo grande la canción de León. La cordillera, de los picos nevados es noticia porque descendientes de pueblos originarios ataviados de ropa camuflada arrasan con todo lo que encuentran a su paso en la lof en donde están los mismos descendientes de pueblos okriginarios que ellos, como el policía que le pega a mansalva al pibe que está cerca de su color de piel, o cerca geográficamente porque no le alcanza para vivir en los countries de los tipos que suelen custodiar o defender.

¿En dónde está Santiago? se preguntaron también aquéllos argentinos que viven del otro lado del mapa y que coinciden en ilusiones y en cercanías contemporánea con uno de nuestros corresponsales que vio el afiche,la foto barbada del pibe de 25 de mayo que pasó por el Bolsón, por Cushamen y que desde el 1 de agosto nos tiene sin noticias.

El pibe, el nuestro, el corresponsal como se dice en la jerga periodística nos trae un móvil hecho en plena calle con jugosas charlas, entre ellas la de Paula que le habla de una red de apoyo a presos políticos, en América o en Palestina; y no da vueltas cuando, como hija de desaparecidos habla de Luciano Arruga o de Julio López desaparecidos en tiempos del gobierno anterior. O como lo fue Bru, en la Buenos Aires de Duhalde y en la era de la pizza con champagne. O ni hablar de la violencia institucional que tiene como símbolo a Walter Bulacio cuando quiso ir a escuchar a los Redondos, quienes suelen cantar, entre otras canciones, “todo preso es político”.

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